lunes, julio 14, 2014

La final del mundial desde Berlín

Recuerdo las quejas, hace ahora casi un mes, de algunos de mis amigos por el despliegue militar en Madrid con motivo de la proclamación de Felipe VI. En ese ambiente cuartelero es precisamente uno en los que se han desarrollado las ficciones, y también realidades, más repetidas a lo largo de la historia, las eróticas. O dicho que otra manera, las ciudades portuarias recibiendo fragatas llenas de marineros, las capitales dando la bienvenida a tropas de los tres ejércitos y las ciudades de los países que juegan la final del mundial son los espacios en los que la testosterona rebosa las jarras de cerveza que pueblan las mesas de las terrazas veraniegas. Fue el caso de anoche en Berlín, donde las calles se llenaron de gente para, primero, sufrir el partido y, segundo, celebrar la victoria. Y para, aprovechando el arrebato, poder llevarte al catre a algún teutón preso de la euforia para seguir festejando el trofeo o a algún argentino cautivo de la tristeza para consolarle por la pérdida.


© Fotografía del autor.

Si ayer fue el mejor día, y la mejor noche, para aprender que Tor es «gol» en alemán, no fue la mejor jornada para pasear por Unter den Linden hasta llegar a la puerta de Brandenburgo, callejear por Friedrichstrasse hasta Checkpoint Charlie, conocer el interior de Hauptbahnhof, recorrer el margen del río Spree en bicicleta, fotografiar la Columna de la Victoria, tumbarse en Tiergarten, visitar Potsdamer Platz, entrar en la Nueva Galería Nacional de Mies van der Rohe, merendar apfelstrudel en una terraza de Kreuzberg ni empeñarse en regresar a casa en bicicleta. Los motivos son tres: la intermitente lluvia veraniega del centro de Europa; las hordas de alemanes que se dirigían, desde diferentes puntos de la ciudad, a la Avenida 17 de Junio para disfrutar de la final del mundial al aire libre y la testosterona que impedía el tráfico fluido por las calles de la ciudad. Las mismas restregaduras y rozamientos de las calles de Madrid, hace ahora cuatro años, y las mismas posibilidades de ligar entre tanto hombre. Ninguna.

Ahora dale al play y disfruta del tema «Traum» de la banda alemana CRO,



Hasta el próximo lunes, si la vida lo permite.

2 comentarios:

Luis Valledor dijo...

Aunque Tor se vista de seda...

José Luis dijo...

¡¡¡Tooor... se quedaaa!!! Un abrazo, amigo Luis.