martes, julio 26, 2011

Día 4. Buenos Aires: Capital Federal, Provincia, Municipio, Localidad

"Me pregunto en qué clase de sociedad vivimos, qué democracia tenemos donde los corruptos viven en la impunidad, y al hambre de los pueblos se la considera subversiva" Ernesto Sábato, refiriéndose a la Dictadura Argentina


Puerto Madero y La Bistecca, el restaurante donde cenamos el Día 2, podría dar para un post entero. A lo ya contado, sólo añadiré que fuimos con familia y amigos. Entre ellos, una productora de carne y proveedora de La Bistecca. Pasear por Puerto Madero me recordó otras zonas portuarias en las que hasta los noventa convivían silos y naves industriales y en las que en la actualidad comparten espacio lujo y puentes de Calatrava. De la degradación al lujo sólo hay un paso, llamado especulación. En el caso de Buenos Aires, tardó dos décadas. Hay vida más allá del llamado Microcentro y de Puerto Madero, así que la mañana la dedicamos a recorrer Lomas de Zamora, Banfield, Temperley y el Barrio Inglés. Cuatro barrios del sur de Buenos Aires que no aparecen en los paquetes turísticos de los que hablaba Gila en su “Señora, hemos llegado a Río de Janeiro, bájense las bragas que pararemos en Buenos Aires a hacer pis”. ¿Motivos para salirnos de la ruta turística? Uno, la familia de Cristian vive en Temperley. Dos, que en julio, el mes más duro del invierno, amanezca un día con bochorno y calor, anticipa Lluvia, con mayúsculas, lo que nos animó a no alejarnos mucho. La provincia de Buenos Aires, que no es lo mismo que Buenos Aires Capital Federal, se organiza en municipios llamados también partidos. En el resto del país, a los partidos se les denomina departamentos. Cada partido de Buenos Aires incluye una o más localidades. Por ejemplo, la localidad de Temperley pertenece al municipio de Lomas.


Después de pasear por Lomas y Banfield, entrar en tiendas que me recuerdan a losmalls de Estados Unidos, hacer unas compritas de barrio en Temperley, y disfrutar de las casas del barrio inglés (la de la foto es sólo una muestra), decidimos esperar a que pasara la tormenta en El Gnomo de Chocolate, donde pedimos la merienda “La hora del té”. El inofensivo nombre de la merienda incluía: dos medias lunas (croissants) de jamón y queso, dos scones, una porción de torta (tarta) de pera y almendras, tostadas con dulce de leche y mermelada, dos facturas de azúcar moreno, pastas de té, turrón y chocolate, dos zumos de naranja y, por supuesto, té. El abuelo de Cristian trabajaba en Clarín, uno de los dos periódicos nacionales más importantes de Argentina. Habíamos comprado Clarín y, mientras pasaba las páginas, no alcancé a recordar la última vez que compré un periódico en papel. Sorprende, a la vez que enriquece, leer los análisis que en la prensa escrita argentina se hacen de lo que sucede en la lejana Europa. Otra cuestión es la televisión, que un tanto catastrofista sí es. La Lluvia, en mayúsculas, anunciada por la mañana, se convirtió en una tormenta de granizo acompañada de fuertes rachas de viento. Realmente asustaba, la verdad. Cuando conseguimos llegar a casa, y prendimos la televisión, los noticieros llenaban su tiempo de titulares e imágenes apocalípticas. De entre todos los titulares, nos quedamos con el “Ráfagas de viento y gente atrapada”.



2 comentarios:

JP dijo...

Descripción culinaria, descripción metereológica... este blog empieza a recordarme a otro ;)

Tengo que reconocer que me pierdo en el vocabulario: partido, municipio, departamento... las únicas palabras que consigo retener son: factura con azúcar moreno y torta de pera y almendras.

A seguir así de bien

Tiago dijo...

Me encanta la ciudad, tanto desde el aspecto culinario hasta el estético es muy agradable. Incluso muchos Apartamentos en Buenos Aires forman algo muy lindo que no se ve en otros lados.
Saludos