lunes, mayo 30, 2011

Consejos para la Crisis del Coño (Primera parte)

El pasado mes de septiembre inicié en Facebook una serie de consejos para crisis económicas domésticas. Hasta noviembre publiqué ocho de los diez consejos que escribí. Aprovecho para publicar, en dos entregass, los diez Consejos para la Crisis del Coño.


Crisis se escribe con C de Consejo y de Coño. Diez Consejos para la Crisis del Coño. Consejo #1. Si sales de compras y tienes el día cruzado, no te obsesiones, otro día encontrarás cositas. Si aún así, eres de los que no puedes volver a casa con las manos vacías, compra ropa interior: bragas, slips, tangas o boxers. Aunque la variedad también es amplia, compra básicos, siempre son muy prácticos.


Consejos para la Crisis del Coño. Consejo #2. No dar propina al personal del supermercado. Aunque seas un hombre en edad de pre jubilación, aunque te hayas criado a la antigua usanza, aunque vayas con tu mujer o amante al supermercado, aunque creas que vas a quedar bien con la cajera y con tu mujer o amante, aunque te salga del mismísimo. No es una actitud ahorradora y además quedas fatal.


Consejos para la Crisis del Coño. Consejo #3. La amiga Ana, que no existe en esta vida Freudiana que es Facebook, me ha hecho llegar esta foto que ilustra muy bien el leitmotiv de esta serie de consejos. El número tres es: para sobrevivir en estos tiempos, a grandes problemas, agudiza el ingenio y encontraras grandes soluciones. E ingeniosas, claro.



Consejos para la Crisis del Coño. Consejo #4. Llévate a la oficina fruta, un yogur, un sándwich o lo que te salga del mismísimo para desayunar. Bajar al bar a tomar un café lo acabas haciendo con la misma gente. Además de ahorrar, ampliarás tu círculo social. Un estudio de la Universidad de Chicago confirma que el 60% de la gente conoce a su pareja en el trabajo. El clásico 2x1: ahorras en el meetic y en el desayuno.


Consejos para la Crisis del Coño. Consejo #5. Mercadillo de Trueque. Tienes muchas cosas en casa que ni necesitas ni quieres tener, pero seguro que a alguien le interesa o necesita. Muchas asociaciones o entidades municipales organizan uno. Por ejemplo, el Ayuntamiento de Valdemorillo. Puedes llevar todo lo que te salga del mismísimo, menos dinero.