
No voy a reiterar mi opinión sobre que Alemania sea un país que funcione. Y a partir de ahora, voy a dejar la opinión para dar paso a los datos. El Airbus 321 de Iberia, llamado Valle de Arán, vuelo IB3547 Berlin-Madrid, despegó del aeropuerto de Tegel con 18 horas de retraso. Durante la espera, la compañía incumplió su “Carta de Derechos de los Pasajeros”, no facilitando información veraz sobre las horas previstas del retraso. Tampoco proporcionó agua y alimentos durante la espera. Tampoco facilitó teléfono para las comunicaciones que, en caso de retraso, Iberia garantiza. El comandante, Juan Polo, afirmó en pleno vuelo: “Pónganse en nuestro lugar, somos también personas, que ayer deberíamos haber dormido en nuestra casa”. A día de hoy, Iberia no ha devuelto el importe del trayecto que sufrió más de cinco horas de retraso, tal como se comprometió en la “Carta de Derechos de los Pasajeros”. Vente a Alemania, Pepe, pero no sé si con Iberia. Feliz semana.
Ahora dale al play y vuelve a disfrutar del directo de la banda alemana The Whitest Boy Alive. Repetimos, y sin que sirva de precedente, banda y tema. La canción, 1517.
Hasta el próximo lunes, si la vida lo permite.
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