lunes, abril 25, 2011

Sant Jordi frente al Mediterráneo

Hola Lunes, arrancamos hoy, por primera vez desde el pasado otoño, sin una película. Balance de cuatro amaneceres – en sentido literal – frente al Mediterráneo. Desayuno medio por día para dos personas. Tres tés de escaramujo con hibisco, tres cafés con leche, macedonia de frutas, zumo de naranja, plátano. Cereales Special K con yogur, cereales de arroz inflado al chocolate con yogur natural. Tortilla francesa con queso, champiñones, jamón y perejil. Sobre la tortilla, queso gouda y bacon. Dulce de membrillo con queso fresco, pavo y queso gouda en lonchas, pan de cereales con tomate, huevos fritos y bacon a la plancha. Pan de cereales con tomate. Varios croissants con mantequilla, mermelada y nutella. Yogur de plátano de la Fageda. ¿Sería el desayuno continental el motivo por el que el primer día el maitre nos confundió con una pareja de alemanes y el segundo con una pareja de franceses?


Las dos únicas ventajas de crecer y vivir en un país con bagaje católico son: disponer de una moral flexible y elástica y disfrutar de unos días de vacaciones en plena primavera. Que uno de esos días de vacaciones coincida con el día de Sant Jordi, que lo puedas pasar en Catalunya, y que además lo hagas frente al Mediterráneo corona el paréntesis primaveral. En la maleta, llevamos un puñado de canciones, unos cuantos sueños, ganas de descansar, un par de libros y tres películas. Uno de los sueños que me llevé en la maleta, sin saberlo, fue que regalaba el libro a mi novio, abría el paquete y resultaba ser mi primera novela. Y para celebrar la Diada de Sant Jordi, entre todos los comentarios recibidos a este post – en el blog, no en Facebook – hasta el fin e semana, recomendando alguna lectura o compartiendo alguna impresión sobre el 23 de abril, sorteo ante Roko de un ejemplar de La noche del Oráculo de Paul Auster. Feliz semana.


Ahora dale al play y disfruta del directo de los catalanes Manel y su tema Benvolgut.

Hasta el próximo lunes, si la vida lo permite.

lunes, abril 18, 2011

Raza y nacionalidad

Hola Lunes, dos días en Los Angeles dan mucho de sí. Un policía, cuya madre es alcohólica, lucha por reinsertar a su hermano, ladrón. Un director de cine que sufre, junto a su mujer, vejaciones racistas por parte de un policía. Otro policía, cuyo padre tiene graves problemas de salud. Un tendero que sufre constantes robos en su local y que compra un arma para, según cree, protegerse. Dos ladrones de coches de lujo que, mientras conducen, teorizan sobre los problemas raciales de Los Angeles. Un abogado, candidato a la alcaldía de la ciudad, cuya mujer sufre de prejuicios sociales. Un ñapas que vive en los suburbios con su mujer y su hija, que le tiene miedo a las balas. Una asistente social que… Algunos de los personajes de la película Crash, estrenada en 2004, son negros, otros blancos, otros persas, otros hispanos. Uno de los personajes negros, refiriéndose a la música country, dice: “Estoy aprendiendo a entenderla, ¿sabes?”


Recuerdo, en el aeropuerto de Chicago, el control de seguridad al que me vi sometido por, según la persona encargada del control de pasaportes, tener aspecto persa. La mujer del tendero de Crash, persa, comenta mientras limpia una pintada en la tienda: “Creen que somos árabes. ¿Desde cuándo los persas somos árabes?” Una compañera del Máster, negra, me comenta que se divierte mucho cuando, al conocer a una persona, cuenta cuánto tiempo tardará en preguntarle, “Pero tú, ¿de dónde eres?”, para responderle, en un perfecto español, “Soy española”. ¿Desde cuándo los negros son extranjeros? O dicho de otra manera, ¿desde cuándo los blancos son españoles? La respuesta de la compañera no deja de ser una anécdota divertida que me hizo darme cuenta que raza y nacionalidad no son sinónimas. Lo que no es divertido es escuchar casi todos los días en el metro, sotto voce, “Joder, cuánto inmigrante…”. Feliz semana.


Ahora dale al play y disfruta de los cuecos Movits! Y su tema Fel Del Av Gården.

Hasta el próximo lunes, si la vida lo permite.

lunes, abril 11, 2011

Vente a Alemania, Pepe

Hola Lunes, en cualquier pueblo de la España rural, (parece que) nunca pasa nada. En uno de esos pueblos, hace cincuenta años, regresó Angelito desde Alemania. Lo hizo en un Mercedes narrando los éxitos laborales y las aventuras sexuales vividas en Centroeuropa. Su primo Pepe, ávido de aventuras y trabajo, decidió seguir sus pasos, creyendo en el “milagro alemán”. El motivo que me ha llevado a Alemania no es el “sueño alemán”, protagonista de la película dirigida por Pedro Lazaga en 1971, sueño en el que yo sí creo, sino el congreso anual de la Universidad de Leipzig “American Pornographies: Consumerism, Sensationalism, and Voyeurism in a Global Context”. Sí, un congreso sobre el porno. Que el encuentro académico, en el que han asistido más de diez países, haya sido patrocinado por el Gobierno de Estados Unidos y que el Cónsul en Leipzig lo inaugurara, pese a las presiones políticas republicanas, demuestra que las cosas, en Alemania, funcionan.


No voy a reiterar mi opinión sobre que Alemania sea un país que funcione. Y a partir de ahora, voy a dejar la opinión para dar paso a los datos. El Airbus 321 de Iberia, llamado Valle de Arán, vuelo IB3547 Berlin-Madrid, despegó del aeropuerto de Tegel con 18 horas de retraso. Durante la espera, la compañía incumplió su “Carta de Derechos de los Pasajeros”, no facilitando información veraz sobre las horas previstas del retraso. Tampoco proporcionó agua y alimentos durante la espera. Tampoco facilitó teléfono para las comunicaciones que, en caso de retraso, Iberia garantiza. El comandante, Juan Polo, afirmó en pleno vuelo: “Pónganse en nuestro lugar, somos también personas, que ayer deberíamos haber dormido en nuestra casa”. A día de hoy, Iberia no ha devuelto el importe del trayecto que sufrió más de cinco horas de retraso, tal como se comprometió en la “Carta de Derechos de los Pasajeros”. Vente a Alemania, Pepe, pero no sé si con Iberia. Feliz semana.


Ahora dale al play y vuelve a disfrutar del directo de la banda alemana The Whitest Boy Alive. Repetimos, y sin que sirva de precedente, banda y tema. La canción, 1517.

Hasta el próximo lunes, si la vida lo permite.

lunes, abril 04, 2011

Berlin

Hola Lunes, Max y Rudy viven en Berlin. Aunque son novios, Max mantiene relaciones sexuales con otros hombres. Una noche, tras una fiesta de la cantante y transformista Greta, Max se lleva a casa a un joven de las brigadas SA de Hitler. A la mañana siguiente, el soldado es asesinado por la propia SA para eliminar homosexuales en el ejército. Max y Rudy deben, si quieren seguir con vida, abandonar Berlin. Freddie, tío de Max, le ofrece a su sobrino un nuevo pasaporte. Max lo rechaza, no quiere abandonar a Rudy. Max y Rudy son detenidos por la Gestapo y enviados a un campo de concentración. En el tren que les lleva a Dachau, Rudy muere asesinado. Max se identifica a los guardias como judío, creyendo que la estrella amarilla le puede ofrecer mejores posibilidades de supervivencia que el triángulo rosa. En el campo de concentración conocerá a Horst, un triángulo rosa. Ambos fantasearán con un futuro fuera de Dachau. Max protagoniza Bent, estrenada en 1997.


Aterrizo en Berlin Tegel. La Puerta de Bandemburgo me la imaginaba más grande. Atravieso el Memorial a los Judíos asesinados durante la Alemania de Hitler realmente impresiona. ¿Dónde están los Memoriales al resto de minorías asesinadas? La Hauptbahnhof, o estación central de Berlin me la imaginaba más pequeña. Soldados con petate ya ni me los imaginaba, pensaba que no existían. Me subo en el AVE Alemán con dirección a Leipzig y voy tan abstraído que, al oír la megafonía, creo que van a decir “Próxima Parada, Zaragoza Delicias”. Llego a Leipzig y me la imaginaba más fea y más industrial. Me sorprende una Leipzig con gente muy joven que compagina deporte, día y noche. Me encanta la Alemania Universitaria, la Alemania que vive al aire libre, la Alemania Cultural, la Alemania Gay, la Alemania del Este y la del Oeste. También la que me enseña una nueva palabra en español: tronchamozas. (Continúa en el próximo post). Feliz semana.
Ahora dale al play y disfruta de la voz de Mick Jagger cantando el tema “Streets of Berlin”, incluido en la película Bent.

Hasta el próximo lunes, si la vida lo permite.