
Que te despidan no siempre es una putada. Después de aprovechar el torrente otoñal de energía, y pensando en contrarrestar la escasa motivación en el trabajo, me alisté a mil y una actividades. Llegó enero y el torrente de actividades se incrementaba a la par que disminuía la motivación por el trabajo. Decidí, parafraseando a Pepo Scherman "cuando no quedan ganas ni sueños [...] hay que decir adiós sin miedo", solicitar un cambio de puesto arriesgándome a quedarme sin trabajo. Me reubican y espero destino definitivo con la ilusión de un diplomático a la espera de su primera embajada. Pasan dos meses, sigo a la espera. En una misma semana, recibo una oferta de la competencia que rechazo, la empresa para la que trabajaba anuncia beneficios netos de más de diez mil millones de euros, me despiden por recortes debido a la crisis y empiezo a trabajar en la empresa a la que había dicho no. "Lo que no me mata, me fortalece." Friedrich Nietzsche. Feliz semana.
Ahora dale al play y disfruta de la gastronómica canción Raksit Leila de la banda Mashrou' Leila.
Hasta el próximo lunes, si la vida lo permite.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada