lunes, febrero 14, 2011

Follar se escribe con F de Felicidad

Hola Lunes, Sofia es una sexóloga que finge todos los orgasmos que tiene con su marido Rob. Sofía conoce a Severin, una dominadora sexual por horas, quien se presta ayudarla. Dos de los pacientes de Sofía son James y Jamie. James propone a Jamie incorporar a sus relaciones sexuales a Ceth, a quien acaban de conocer. Jamie tiene otros planes, descubiertos por un Voyeur llamado Caleb. Todas las historias de Sofia, Rob, Severin, James, Jamie, Ceth y Caleb se cruzan de una manera explícita en un club de Manhattan. El espacio underground, donde política, cultura, y carne también se cruzan de manera explícita, se llama Shortbus. Las relaciones emocionales y sexuales de la terapeuta y su marido, de la pareja que quiere ser un trío, son también explícitas. Las vidas del grupo de jóvenes New Yorkers, que se desarrolla en los primeros años del Siglo XXI, protagonizan la cinta Shortbus. Lo más emotivo del DVD no es la película, sino el extra llamado “Casting”.


La magia de la noche del 5 de enero no está en la llegada de los Reyes Magos, si no en salir de copas, ligar y volver a casa con uno de los tres Chulazos Majos de la noche. O con los tres. Camino a casa, desde el taxi, observo cómo los escaparates están tapados o empiezan a descubrir las primeras lonas de publicidad cuyos carteles figura la palabra REBAJAS. Siempre me ha llamado la atención pensar en la gran diversidad de cosas que se hacen en el mismo momento. Mientras unos cambian las etiquetas de la ropa por otra, otros simplemente se quitan la ropa. Otro día mágico – especialmente para El Corte Inglés – es hoy, San Valentín. Me pregunto, al igual que hacía Amélie Poulain, cuántos orgasmos se estarán produciendo simultáneamente a la compra de regalos en forma de flores, tecnología o entradas de teatro. No sé si preguntarme cuántos orgasmos se estarán disfrutando de forma simultánea a tu lectura de La Blogola.


Y hablando de regalos, me encanta regalar. También recibir obsequios, claro. Pero no cuando lo marca el calendario comercial, sino cuando menos lo espera la gente. Y tampoco cuando lo espero yo. Cuanto menos convencional es el regalo – de un amigo, de tu pareja, de tu familia – más me gusta. Desde el intercambio de vídeos musicales o rarezas literarias, hasta las entradas a un museo de Florencia pasando por el descubrimiento de manos de unos amigos de Shortbus, un local de copas de Chueca. Entrar en él me recordó, irremediablemente, la película de John Cameron Mitchell. La vida también se encarga de hacerte regalos cuando menos te lo esperas. Como conocer a una persona y que se convierta en tu pareja. Lo que me recuerda la pregunta que se hacía uno de los protagonistas de la película francesa “Le roi de l’evasion”: “¿Te sientes contento después de follar? No me refiero a antes ni a durante, sino a después”. Feliz semana.


Ahora dale al play y disfruta de La Shica y el tema “Limosna de amores”.


Hasta el próximo lunes, si la vida lo permite.

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