martes, octubre 04, 2011

La Blogola, punto y final.

"El tiempo es el mejor autor: siempre encuentra un final perfecto”. Sirva la cita de Charles Chaplin para, después de un tiempo de reflexión, poner punto y final a este blog, La Blogola. Muchas gracias a todos los que, desde hace seis años, me habéis acompañado, animado, soportado, en esta aventura que hoy acaba. También a los que habéis colaborado en alguna de las temporadas, a los que no habéis dejado de inspirarme temas, a los que les he robado anécdotas o historias para compartir en este espacio. Muchas han sido las experiencias vividas durante este tiempo – y muchos las ciudades o países donde han sucedido. Algunas buenas, otras malas, todas positivas. A todas ellas, muchas gracias. El diccionario de la RAE, define “punto y final” como “el que acaba un escrito o una división importante del texto”. No voy a dejar de escribir, pero ahora es momento de dar por terminado este ciclo. Volveré un año de estos. Hasta entonces, muchas gracias por todo.


Ahora dale al play y disfruta de “Let Theme river run” en la voz de Carly Simon. El tema, incluido en la banda sonora de la película Working Girl, ha sido el vídeo más visto de La Blogola a lo largo de estos seis años.

Hasta siempre.

jueves, julio 28, 2011

Día 6. La Boca.

"Ven a dormir conmigo: no haremos el amor, él nos hará."

Julio Cortázar

Varias de las paradas del Autobús Turístico que tomamos el primer día fueron en el barrio de La Boca. Lugar donde caen los turistas como moscas, económicamente hablando, el barrio de la Boca ofrece espacios e historias realmente interesantes. Aquí podría limitarme a contar loquecuentaslasguías: que el nombre es debido a la desembocadura del Río de la Plata; que fue el lugar donde arribaban los barcos de inmigrantes provenientes de todo el mundo; que fue donde se fundó la ciudad de Santa María de Buenos Aires en el siglo XVI; que fue el lugar donde nació el tango; que la mezcla de lenguas y culturas produjo un ambiente propicio para la creatividad; que las fachadas de las casas, de chapa y multicolores, se debió a los sobrantes de pinturas y materiales de los barcos que llegaban a puerto; que fue donde nacieron el River y el Boca, los dos equipos de fútbol de la ciudad de Buenos Aires. Insisto, no voy a seguir con loquecuentanlasguías. Voy a compartir una de las meriendas más tiernas de las tomadas hasta ahora en Buenos Aires. Y no estoy hablando de la esponjosidad de los alfajores. Esta tarde hemos merendado con Tía Lucía, una tía abuela de Cristian, que nació en La Boca hace 87 años. Ha sido ella quien nos ha contado la Historia, con mayúsculas, del barrio donde nació. Nos ha contado que su padre, gallego, llegó a Buenos Aires en un barco en el que trabajaba como estibador. Que su madre llegó años después, siguiendo los pasos de su marido, para instalarse en la ciudad.

Que Tía Lucía y su hermana Dora nacieron enfrente de donde se levanta actualmente el estadio del Boca. Que vivían en un conventillo (un tipo de corrala) en el que compartían la cocina y el baño con otros inmigrantes. Que sus vecinos de pieza eran unos italianos que no sabían leer ni escribir. Que la madre de Tía Lucía, María Josefa, le enseñó a leer y a escribir castellano. Que los primeros pesos que se ganó fueron leyendo las cartas que recibían los vecinos italianos. Que fue así como aprendió italiano. Que gallegos y calabreses no decían de dónde venían porque ser gallego o calabrés era la clase de inmigrante más baja de La Boca. Que aprendió a bailar Tango cuando era una niña y que no se ha olvidado de un solo paso. Que su padre consiguió dejar de navegar para trabajar en el puerto. Que, tras años de trabajar con los tóxicos de los barcos, murió cuando ella tenía once años. Que empezó a trabajar dos años después en una imprenta de La Boca, donde se enamoró de un corrector. Que compaginaba el trabajo con la escuela donde aprendió mecanografía. Que ha trabajado mucho y muchos de los 87 años que acaba de cumplir. Se le llenan los ojos de lágrimas cuando recuerda que sus padres nunca volvieron a Finisterre, de donde eran. Que para intentar no emocionarse más me agradece la visita hecha con Cristian y que me entrega un regalo para los dos. Que desde que se murió su madre ha estado escribiendo en una serie de cuadernos todos los recuerdos de su vida, “incluidos los detalles de mi noche de bodas”.

[Nota: La merienda se ha desarrollado en el actual domicilio de Tía Lucía, que vive con su hija, en un estupendo ático del barrio de Caballito de Buenos Aires. La tarde ha estado acompañada de té, café, sandwichitos, palmeritas, medias lunas, bizcocho de manzana, alfajores de dulce de leche, masitas de diferentes sabores, tarta de chocolate y champagne francés. Debido al excelente ambiente creado, lamento no haber tomado ninguna foto del agasajo gastronómico recibido]

miércoles, julio 27, 2011

Día 5. I love Palermo!

"Siempre he sentido que hay algo en Buenos Aires que me gusta. Me gusta tanto que no me gusta que le guste a otras personas. Es un amor así, celoso"

Jorge Luis Borges

Esto de enumerar los días no me acaba de convencer porque es una manera de recordar los días que me quedan de vacaciones y no me gusta. Los desayunos largos y continentales se están convirtiendo en una tradición, al tiempo que en una necesidad. Y es que el día ha amanecido nublado, con frío, y claro, uno no puede salir a la calle sin unas cuantas facturas en el cuerpo, dos tés, yogur, fruta, tostadas con mermelada y unos sandwichitos. Tomamos el coche y nos dirigimos al centro. Estacionamos el auto y arrancamos el día en la confluencia de la Avenida 9 de Julio y la Avenida Córdoba. Hoy toca el oeste de la ciudad. Al comienzo de la larguísima Avenida Córdoba se encuentra Callao, una de las paradas del Subte (Metro) de Buenos Aires. Pasamos por el Teatro Cervantes, la impresionante sede la compañía de Aguas Argentinas, las facultades de Economía y Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA), el Hospital Clínico y la Morgue, que ofrece visitas guiadas. Antes de llegar a la confluencia de la Avenida Raúl Scalabrini Ortiz, encontramos todos los outlets de las primeras marcas. Una de las cosas que me gustan de Buenos Aires es que los mall, los centros comerciales, están integrados en la ciudad. Sobre el plano, en un cuadrado perfectamente delimitado por la Avenida Córdoba y su paralela la Avenida Santa Fe; así como la Avenida Raúl Scalabrini Ortiz y la Avenida Dorrego se encuentra Palermo, el barrio de modadondetodoelmundoquierevivir, que a su vez se divide en Palermo Hollywood y Palermo Soho.






Pasear por Palermo Soho es como pasear por una adolescente Malasaña o Born. Lo que viene siendo que ambos barrios españoles tienen todavía mucho que aprender. Callejeamos, entramos en tiendecitas, salimos, nos dejamos la tarjeta dentro. Gracias a dios, Buenos Aires no tiene barrio gay. Sí ofrece muchos locales nocturnos (América, Sitges, Glam) y espacios diurnos (cualquiera de la Plaza Campaña del Desierto). Dicen los porteños que el café de Starbucks no es café. Entramos en uno, aunque no para tomar café. Dos amigos cuyos nombres no queremos mencionar, nos han inoculado una tradición / colección: tazas de Starbucks. Y claro, no podíamos marcharnos de Buenos Aires sin una con el obelisco de la Avenida 9 de Julio. Entramos en Otras Letras, la librería gay, y cotilleando, hallamos la conexión Paul Auster de este viaje: encontramos uno de los libros del amigo Ignacio. Después de dudar entre Mamarracha y Malasartes, elegimos el último para merendar. Y de merienda en cena y tiro porque me toca. Para la cena nos cambiamos de Palermo, nos vamos a Hollywood, donde hemos quedado con un amigo de Chamberí que hace dos años decidió instalarse en Buenos Aires y hubiera podido protagonizarEspañoles por el mundo. El lugar para cenar, Morelia, especialista en pizza a la parrilla. Podemos prometer y prometemos que la pizza elegida era el tamaño más pequeño de la carta: caprese y cuatro quesos y agua con gas a mansalva, que dicen que es muy digestiva.


martes, julio 26, 2011

Día 4. Buenos Aires: Capital Federal, Provincia, Municipio, Localidad

"Me pregunto en qué clase de sociedad vivimos, qué democracia tenemos donde los corruptos viven en la impunidad, y al hambre de los pueblos se la considera subversiva" Ernesto Sábato, refiriéndose a la Dictadura Argentina


Puerto Madero y La Bistecca, el restaurante donde cenamos el Día 2, podría dar para un post entero. A lo ya contado, sólo añadiré que fuimos con familia y amigos. Entre ellos, una productora de carne y proveedora de La Bistecca. Pasear por Puerto Madero me recordó otras zonas portuarias en las que hasta los noventa convivían silos y naves industriales y en las que en la actualidad comparten espacio lujo y puentes de Calatrava. De la degradación al lujo sólo hay un paso, llamado especulación. En el caso de Buenos Aires, tardó dos décadas. Hay vida más allá del llamado Microcentro y de Puerto Madero, así que la mañana la dedicamos a recorrer Lomas de Zamora, Banfield, Temperley y el Barrio Inglés. Cuatro barrios del sur de Buenos Aires que no aparecen en los paquetes turísticos de los que hablaba Gila en su “Señora, hemos llegado a Río de Janeiro, bájense las bragas que pararemos en Buenos Aires a hacer pis”. ¿Motivos para salirnos de la ruta turística? Uno, la familia de Cristian vive en Temperley. Dos, que en julio, el mes más duro del invierno, amanezca un día con bochorno y calor, anticipa Lluvia, con mayúsculas, lo que nos animó a no alejarnos mucho. La provincia de Buenos Aires, que no es lo mismo que Buenos Aires Capital Federal, se organiza en municipios llamados también partidos. En el resto del país, a los partidos se les denomina departamentos. Cada partido de Buenos Aires incluye una o más localidades. Por ejemplo, la localidad de Temperley pertenece al municipio de Lomas.


Después de pasear por Lomas y Banfield, entrar en tiendas que me recuerdan a losmalls de Estados Unidos, hacer unas compritas de barrio en Temperley, y disfrutar de las casas del barrio inglés (la de la foto es sólo una muestra), decidimos esperar a que pasara la tormenta en El Gnomo de Chocolate, donde pedimos la merienda “La hora del té”. El inofensivo nombre de la merienda incluía: dos medias lunas (croissants) de jamón y queso, dos scones, una porción de torta (tarta) de pera y almendras, tostadas con dulce de leche y mermelada, dos facturas de azúcar moreno, pastas de té, turrón y chocolate, dos zumos de naranja y, por supuesto, té. El abuelo de Cristian trabajaba en Clarín, uno de los dos periódicos nacionales más importantes de Argentina. Habíamos comprado Clarín y, mientras pasaba las páginas, no alcancé a recordar la última vez que compré un periódico en papel. Sorprende, a la vez que enriquece, leer los análisis que en la prensa escrita argentina se hacen de lo que sucede en la lejana Europa. Otra cuestión es la televisión, que un tanto catastrofista sí es. La Lluvia, en mayúsculas, anunciada por la mañana, se convirtió en una tormenta de granizo acompañada de fuertes rachas de viento. Realmente asustaba, la verdad. Cuando conseguimos llegar a casa, y prendimos la televisión, los noticieros llenaban su tiempo de titulares e imágenes apocalípticas. De entre todos los titulares, nos quedamos con el “Ráfagas de viento y gente atrapada”.



lunes, julio 25, 2011

Día 3. Y al tercer día, Uvasal.

"Yo creo que desde muy pequeño mi desdicha y mi dicha al mismo tiempo fue el no aceptar las cosas como dadas. A mí no me bastaba con que me dijeran que eso era una mesa, o que la palabra "madre" era la palabra "madre" y ahí se acaba todo. Al contrario, en el objeto mesa y en la palabra madre empezaba para mí un itinerario misterioso que a veces llegaba a franquear y en el que a veces me estrellaba"
Julio Cortázar

Tres días después de llegar a Buenos Aires, confirmo – si no lo había hecho antes – que esta ciudad es muy grande. A partir de hoy posponemos la salida hasta media mañana para no acabar exhaustos. Dedicamos la primera parte del día a recorrer desde la Plaza de Mayo a la Plaza del Congreso. Lo hacemos por la Avenida de Mayo. Arrancamos en Casa Rosada donde reservamos visita para ver el despacho de Cristina el sábado. En la misma Plaza de Mayo, donde todos los jueves se siguen reuniendo las Madres de Mayo, se encuentra el Banco de la Nación Argentina, el Banco Nacional en el que, a diferencia del Banco de España, sí se pueden abrir cuentas bancarias. El interior del edificio, en el que entramos, es muy recomendable. Lástima que no permitieran realizar fotos. Bordeamos la Catedral, el Museo del Cabildo (el edificio blanco) y seguimos por Avenida de Mayo. Pasamos por la puerta del Café Tortoni, que merece visita aparte y algunas líneas más otro día. Cruzamos la avenida más ancha del mundo (o eso dicen), que es la Avenida 9 de Julio. Continuamos por Avenida de Mayo, y pasamos por el Castelar, el hotel donde Lorca se hospedó durante los meses en los que sus “Bodas de Sangre” se representó en el Teatro Avenida, que se encuentra a escasos metros del hotel. La habitación 704 del Castelar, la que utilizó Lorca, funciona actualmente como museo. Llegamos al Congreso, situado frente a una enorme plaza llamada del Congreso, en la que conviven bicicletas gratis y palomas muy bien alimentadas.













Antes de iniciar nuestra segunda parte de la jornada, almorzamos en La Continental, en la Avenida de Mayo, especialista en pizzas y empanadas. Estoy empezando a dudar del país donde se come la mejor pizza del mundo. Retomamos el camino y agarramos la Calle Corrientes, donde caemos, por primera vez, en una de las muchas, coquetas y baratas librerías de Buenos Aires. Entramos en Cúspide Libros. Salimos sin un peso. Llegamos a la plaza de Tribunal, donde divisamos la parte trasera del Teatro Colón, adonde volveremos el próximo lunes para hacer una visita guiada. De ahí tomamos la línea D del Subte (el Metro) – me está costando pero ya no digo coger el metro, coger el autobús ni coger un taxi – en dirección al oeste. Entre los residenciales barrios de Nuñez y Belgrano se encuentra otro llamado Saavedra. Los tres son relindos. En el último nos espera una amiga a tomar mate. En mi caso, té. Después de un paseo por las calles de dichos barrios y elegir la casa donde nos mudaríamos (en un futuro hipotético), llegamos a casa de Deborah, Sebastián y su hija Isabela. Nada más llegar, tres bandejas nos sorprenden. ¡Cómo no va a haber dulces en una casa argentina!” dice Deborah. Sí, los que señala Cristian son Alfajores de Dulce de Leche. A la izquierda, galletitas tipo Pasta Frola y Merenguitos. De vuelta a casa, parada obligada en Farmacity, donde descubrí – obligado por las circunstancias – la gran variedad de sabores que tiene Uvasal. Lo que viene siendo las sales minerales argentinas.




domingo, julio 24, 2011

Día 2. Colectivo, Combi, Micro y Macri Bus.

"A mí se me hace cuento que empezó Buenos Aires, la juzgo tan eterna como el agua y como el aire." Jorge Luis Borges

Agarrás la Combi para ir al centro. ¿Qué es la Combi? Un autobús pequeño, tipo micro bus, de compañía privada y precio único, independientemente del trayecto, once pesos. Llegas a la Avenida 9 de Julio, te bajas de la Combi e intentas esquivar a las hordas de Uruguayos y Paraguayos camino de la cancha del River para ver la final de la Copa América. Muchos de ellos han llegado a Buenos Aires en Micros. ¿Qué es un Micro? Es un autobús grande, de línea regular, que realiza los trayectos de larga distancia, normalmente de dos plantas. Uruguay gana la final y los autos que llenan las calles de la capital empiezan a tocar la bocina. También empiezan a tocarla los Colectivos. ¿Qué es un Colectivo? Un autobús grande, urbano, de compañía pública. El plan para la mañana, agarrar el Bus Turístico en la Avenida Roque Sáenz Peña para recorrer la ciudad durante cuatro horas (sí, Buenos Aires es muy grande) y decidir a posteriori qué barrios, lugares, espacios quiero visitar en profundidad. Lo hacemos en el llamado popularmente Macri Bus. ¿Qué es un Macri Bus? En realidad es el típico Bus Turístico de dos plantas, descapotable en la planta superior, con audio guía. ¿Por qué le llaman Macri Bus? Lo llaman así porque ha sido uno de los proyectos turísticos del actual alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, y candidato a las elecciones municipales del próximo domingo 31 de Julio. Lo que viene siendo que estamos en plena campaña electoral.




Después de pasar más frío que la concha de la relora en la segunda planta del Macri Bus, era obligación tomar algo caliente y merendar. Lo hicimos en Banchero, bar notable de la ciudad conocido por sus pizzas. Medias lunas y un submarino. ¿Qué es un submarino? Un chocolate caliente servido por piezas. Por un lado, una taza de leche. Por otra, una tableta de chocolate para que la derritas en la taza. De entre las veinte paradas del Macri Bus (Florida, Plaza de Mayo, Plaza Congreso, San Telmo, Estadio Boca Juniors, El Estaño 1880, Caminito, Puerto Madero, Galerías, Plaza San Martín, Malba, Palermo Rosedal, Campo Argentino de Polo, El Solar, Barrio Chino, Museo Larreta, Jardín Zoológico, Recoleta, Avenida Alvear, Teatro Colón y Diagonal Norte), me quedo con algo más de la mitad para visitar con más detenimiento en los próximos días. Ya por la tarde, agarramos la Calle Corrientes (cines y teatros a diestra y siniestra) y llegamos, después de esquivar las hordas de niños en plenas vacaciones de invierno, a Puerto Madero para cenar en La Bistecca, un restaurante de tenedor libre en el que puedes comer todo lo quieras/puedas/tu hígado te lo permita. Lo que viene siendo un buffet libre, pero de excelente calidad, y cuyos platos se elaboran a demanda y en el momento. En la foto, uno de los postres, volcán de dulce de leche con helado. En estos momentos todos nuestros agentes se encuentran ayudando en la digestión. Si quiere hablar con el páncreas, pulse 1. Si es con el hígado, pulse 2.

sábado, julio 23, 2011

Día 1. Llegada a Buenos Aires.

"Y diré las palabras que se dicen, y comeré las cosas que se comen, y soñaré las cosas que se sueñan, y sé muy bien que no estarás" Julio Cortázar

Confirmado, British Airways es la mejor compañía aérea del mundo. Volar a Buenos Aires desde Madrid haciendo escala en Londres quizá no parezca la manera más rápida de llegar a Argentina, pero sí ha sido una manera cómoda y económica. Ambos vuelos, Madrid-Londres y Londres-Buenos Aires, con puntualidad británica. El compañero de asiento del primer vuelo, un ejecutivo británico que de vuelta a Londres que entre la lectura y la música, optó por un gin tonic y una siesta. Los compañeros del segundo vuelo, una pareja argentina de la Patagonia, y la tripulante que se sentó frente a nosotros. Para las trece horas y media del vuelo Londres-Buenos Aires había planeado lecturas, visionado de capítulos de series y una pequeña siesta. Juan Pablo tenía razón en cuanto a que la pequeña siesta fue, gracias a Lexatín, de siete horas. Dos horas de cena y desayuno. Una hora de cotilleos varios con la tripulante de British Airways. Lo hice, lo reconozco, para que luego no me llamara la atención por los ejercicios de estiramientos que hice (media hora) con las medias de compresión preventivas de varices y trombos. Las tres horas restantes las dediqué a ver la película The Lincoln Lawyer, dos episodios de Friends y otros dos de Glee. Televisiones individuales con más de veinte canales, comida y bebida a mansalva, un kit de bienvenida y una tripulación muy amable han hecho que me haya enamorado de British Airways.





Confirmado, mi familia Argentina no quiere que pase hambre. Aunque el Aeropuerto de Buenos Aires se llama Ministro Pistarini, todo el mundo le llama Ezeiza, que es el municipio que se encuentra junto a él. Aterrizar a las siete de la mañana hora local ayuda a que, de golpe, te des cuenta que has llegado al invierno. Justo en ese momento, agradeces tener a mano el abrigo de invierno que has ido arrastrando desde el verano europeo. Llegas a casa y tu familia argentina te espera para desayunar con una bandeja de facturas (dulces): vigilantes, medias lunas, churros rellenos de dulce de leche, pañuelitos, rosquitas, panecillos de dulce, arrolladitos. El jet lag te obliga a acostarte (nunca digas en Argentina “echarte a dormir”) durante un par de horas. Te levantas y te espera un almuerzo en forma de un excelente asado argentino compuesto de vacío, chorizo, chinchulines, morcilla, asado de tira (costillas), costillitas de cerdo. Suena la Blackberry y es de nuevo el jet lag, que te insta a retirarte a la pieza (habitación). Sales de la cama, después de la segunda siesta, al tiempo que la cena sale del horno en forma de pizza casera (la masa también). ¿Qué haces después de pasar todo un día comiendo y durmiendo? Pues meterte en la cama para que el reloj biológico de tu cuerpo se acabe de adaptar a las latitudes porteñas. También para que tu estómago descanse del primer round y se mentalice (¿se puede mentalizar un estómago?) de los rounds que están por venir.

lunes, mayo 30, 2011

Consejos para la Crisis del Coño (Primera parte)

El pasado mes de septiembre inicié en Facebook una serie de consejos para crisis económicas domésticas. Hasta noviembre publiqué ocho de los diez consejos que escribí. Aprovecho para publicar, en dos entregass, los diez Consejos para la Crisis del Coño.


Crisis se escribe con C de Consejo y de Coño. Diez Consejos para la Crisis del Coño. Consejo #1. Si sales de compras y tienes el día cruzado, no te obsesiones, otro día encontrarás cositas. Si aún así, eres de los que no puedes volver a casa con las manos vacías, compra ropa interior: bragas, slips, tangas o boxers. Aunque la variedad también es amplia, compra básicos, siempre son muy prácticos.


Consejos para la Crisis del Coño. Consejo #2. No dar propina al personal del supermercado. Aunque seas un hombre en edad de pre jubilación, aunque te hayas criado a la antigua usanza, aunque vayas con tu mujer o amante al supermercado, aunque creas que vas a quedar bien con la cajera y con tu mujer o amante, aunque te salga del mismísimo. No es una actitud ahorradora y además quedas fatal.


Consejos para la Crisis del Coño. Consejo #3. La amiga Ana, que no existe en esta vida Freudiana que es Facebook, me ha hecho llegar esta foto que ilustra muy bien el leitmotiv de esta serie de consejos. El número tres es: para sobrevivir en estos tiempos, a grandes problemas, agudiza el ingenio y encontraras grandes soluciones. E ingeniosas, claro.



Consejos para la Crisis del Coño. Consejo #4. Llévate a la oficina fruta, un yogur, un sándwich o lo que te salga del mismísimo para desayunar. Bajar al bar a tomar un café lo acabas haciendo con la misma gente. Además de ahorrar, ampliarás tu círculo social. Un estudio de la Universidad de Chicago confirma que el 60% de la gente conoce a su pareja en el trabajo. El clásico 2x1: ahorras en el meetic y en el desayuno.


Consejos para la Crisis del Coño. Consejo #5. Mercadillo de Trueque. Tienes muchas cosas en casa que ni necesitas ni quieres tener, pero seguro que a alguien le interesa o necesita. Muchas asociaciones o entidades municipales organizan uno. Por ejemplo, el Ayuntamiento de Valdemorillo. Puedes llevar todo lo que te salga del mismísimo, menos dinero.

lunes, abril 25, 2011

Sant Jordi frente al Mediterráneo

Hola Lunes, arrancamos hoy, por primera vez desde el pasado otoño, sin una película. Balance de cuatro amaneceres – en sentido literal – frente al Mediterráneo. Desayuno medio por día para dos personas. Tres tés de escaramujo con hibisco, tres cafés con leche, macedonia de frutas, zumo de naranja, plátano. Cereales Special K con yogur, cereales de arroz inflado al chocolate con yogur natural. Tortilla francesa con queso, champiñones, jamón y perejil. Sobre la tortilla, queso gouda y bacon. Dulce de membrillo con queso fresco, pavo y queso gouda en lonchas, pan de cereales con tomate, huevos fritos y bacon a la plancha. Pan de cereales con tomate. Varios croissants con mantequilla, mermelada y nutella. Yogur de plátano de la Fageda. ¿Sería el desayuno continental el motivo por el que el primer día el maitre nos confundió con una pareja de alemanes y el segundo con una pareja de franceses?


Las dos únicas ventajas de crecer y vivir en un país con bagaje católico son: disponer de una moral flexible y elástica y disfrutar de unos días de vacaciones en plena primavera. Que uno de esos días de vacaciones coincida con el día de Sant Jordi, que lo puedas pasar en Catalunya, y que además lo hagas frente al Mediterráneo corona el paréntesis primaveral. En la maleta, llevamos un puñado de canciones, unos cuantos sueños, ganas de descansar, un par de libros y tres películas. Uno de los sueños que me llevé en la maleta, sin saberlo, fue que regalaba el libro a mi novio, abría el paquete y resultaba ser mi primera novela. Y para celebrar la Diada de Sant Jordi, entre todos los comentarios recibidos a este post – en el blog, no en Facebook – hasta el fin e semana, recomendando alguna lectura o compartiendo alguna impresión sobre el 23 de abril, sorteo ante Roko de un ejemplar de La noche del Oráculo de Paul Auster. Feliz semana.


Ahora dale al play y disfruta del directo de los catalanes Manel y su tema Benvolgut.

Hasta el próximo lunes, si la vida lo permite.

lunes, abril 18, 2011

Raza y nacionalidad

Hola Lunes, dos días en Los Angeles dan mucho de sí. Un policía, cuya madre es alcohólica, lucha por reinsertar a su hermano, ladrón. Un director de cine que sufre, junto a su mujer, vejaciones racistas por parte de un policía. Otro policía, cuyo padre tiene graves problemas de salud. Un tendero que sufre constantes robos en su local y que compra un arma para, según cree, protegerse. Dos ladrones de coches de lujo que, mientras conducen, teorizan sobre los problemas raciales de Los Angeles. Un abogado, candidato a la alcaldía de la ciudad, cuya mujer sufre de prejuicios sociales. Un ñapas que vive en los suburbios con su mujer y su hija, que le tiene miedo a las balas. Una asistente social que… Algunos de los personajes de la película Crash, estrenada en 2004, son negros, otros blancos, otros persas, otros hispanos. Uno de los personajes negros, refiriéndose a la música country, dice: “Estoy aprendiendo a entenderla, ¿sabes?”


Recuerdo, en el aeropuerto de Chicago, el control de seguridad al que me vi sometido por, según la persona encargada del control de pasaportes, tener aspecto persa. La mujer del tendero de Crash, persa, comenta mientras limpia una pintada en la tienda: “Creen que somos árabes. ¿Desde cuándo los persas somos árabes?” Una compañera del Máster, negra, me comenta que se divierte mucho cuando, al conocer a una persona, cuenta cuánto tiempo tardará en preguntarle, “Pero tú, ¿de dónde eres?”, para responderle, en un perfecto español, “Soy española”. ¿Desde cuándo los negros son extranjeros? O dicho de otra manera, ¿desde cuándo los blancos son españoles? La respuesta de la compañera no deja de ser una anécdota divertida que me hizo darme cuenta que raza y nacionalidad no son sinónimas. Lo que no es divertido es escuchar casi todos los días en el metro, sotto voce, “Joder, cuánto inmigrante…”. Feliz semana.


Ahora dale al play y disfruta de los cuecos Movits! Y su tema Fel Del Av Gården.

Hasta el próximo lunes, si la vida lo permite.

lunes, abril 11, 2011

Vente a Alemania, Pepe

Hola Lunes, en cualquier pueblo de la España rural, (parece que) nunca pasa nada. En uno de esos pueblos, hace cincuenta años, regresó Angelito desde Alemania. Lo hizo en un Mercedes narrando los éxitos laborales y las aventuras sexuales vividas en Centroeuropa. Su primo Pepe, ávido de aventuras y trabajo, decidió seguir sus pasos, creyendo en el “milagro alemán”. El motivo que me ha llevado a Alemania no es el “sueño alemán”, protagonista de la película dirigida por Pedro Lazaga en 1971, sueño en el que yo sí creo, sino el congreso anual de la Universidad de Leipzig “American Pornographies: Consumerism, Sensationalism, and Voyeurism in a Global Context”. Sí, un congreso sobre el porno. Que el encuentro académico, en el que han asistido más de diez países, haya sido patrocinado por el Gobierno de Estados Unidos y que el Cónsul en Leipzig lo inaugurara, pese a las presiones políticas republicanas, demuestra que las cosas, en Alemania, funcionan.


No voy a reiterar mi opinión sobre que Alemania sea un país que funcione. Y a partir de ahora, voy a dejar la opinión para dar paso a los datos. El Airbus 321 de Iberia, llamado Valle de Arán, vuelo IB3547 Berlin-Madrid, despegó del aeropuerto de Tegel con 18 horas de retraso. Durante la espera, la compañía incumplió su “Carta de Derechos de los Pasajeros”, no facilitando información veraz sobre las horas previstas del retraso. Tampoco proporcionó agua y alimentos durante la espera. Tampoco facilitó teléfono para las comunicaciones que, en caso de retraso, Iberia garantiza. El comandante, Juan Polo, afirmó en pleno vuelo: “Pónganse en nuestro lugar, somos también personas, que ayer deberíamos haber dormido en nuestra casa”. A día de hoy, Iberia no ha devuelto el importe del trayecto que sufrió más de cinco horas de retraso, tal como se comprometió en la “Carta de Derechos de los Pasajeros”. Vente a Alemania, Pepe, pero no sé si con Iberia. Feliz semana.


Ahora dale al play y vuelve a disfrutar del directo de la banda alemana The Whitest Boy Alive. Repetimos, y sin que sirva de precedente, banda y tema. La canción, 1517.

Hasta el próximo lunes, si la vida lo permite.

lunes, abril 04, 2011

Berlin

Hola Lunes, Max y Rudy viven en Berlin. Aunque son novios, Max mantiene relaciones sexuales con otros hombres. Una noche, tras una fiesta de la cantante y transformista Greta, Max se lleva a casa a un joven de las brigadas SA de Hitler. A la mañana siguiente, el soldado es asesinado por la propia SA para eliminar homosexuales en el ejército. Max y Rudy deben, si quieren seguir con vida, abandonar Berlin. Freddie, tío de Max, le ofrece a su sobrino un nuevo pasaporte. Max lo rechaza, no quiere abandonar a Rudy. Max y Rudy son detenidos por la Gestapo y enviados a un campo de concentración. En el tren que les lleva a Dachau, Rudy muere asesinado. Max se identifica a los guardias como judío, creyendo que la estrella amarilla le puede ofrecer mejores posibilidades de supervivencia que el triángulo rosa. En el campo de concentración conocerá a Horst, un triángulo rosa. Ambos fantasearán con un futuro fuera de Dachau. Max protagoniza Bent, estrenada en 1997.


Aterrizo en Berlin Tegel. La Puerta de Bandemburgo me la imaginaba más grande. Atravieso el Memorial a los Judíos asesinados durante la Alemania de Hitler realmente impresiona. ¿Dónde están los Memoriales al resto de minorías asesinadas? La Hauptbahnhof, o estación central de Berlin me la imaginaba más pequeña. Soldados con petate ya ni me los imaginaba, pensaba que no existían. Me subo en el AVE Alemán con dirección a Leipzig y voy tan abstraído que, al oír la megafonía, creo que van a decir “Próxima Parada, Zaragoza Delicias”. Llego a Leipzig y me la imaginaba más fea y más industrial. Me sorprende una Leipzig con gente muy joven que compagina deporte, día y noche. Me encanta la Alemania Universitaria, la Alemania que vive al aire libre, la Alemania Cultural, la Alemania Gay, la Alemania del Este y la del Oeste. También la que me enseña una nueva palabra en español: tronchamozas. (Continúa en el próximo post). Feliz semana.
Ahora dale al play y disfruta de la voz de Mick Jagger cantando el tema “Streets of Berlin”, incluido en la película Bent.

Hasta el próximo lunes, si la vida lo permite.

lunes, marzo 28, 2011

Valencia contamina

Hola Lunes, el gobierno de Estados Unidos encarga a un profesor de arqueología, obsesionado en conseguir reliquias históricas, la búsqueda del Arca de la Alianza en algún lugar de Sudamérica. Es 1936 y el no tan viejo profesor, se dispone a correr aventuras y desventuras con el objetivo de conseguirla. En ella se encuentran las Tablas de la Ley que recibió Moisés. Debido al poder absoluto que otorgan a quién la posea, según la leyenda, no sólo el profesor se lanza a la búsqueda del Arca, sino también los nazis. Éstos secuestran a Marion, novia del profesor, quien espeta a sus secuestradores: “No puedes hacerme esto, ¡soy Americana!” Lo que sí pueden hacer los americanos, tal como recrimina Toht al profesor, es no ir vestidos para cada ocasión. “Vosotros, los americanos, sois todos iguales”. Indiana Jones protagoniza la película Raiders of the Lost Ark, dirigida por Steven Spielberg en 1981, en la que por cierto se generan muchos residuos.


¿Cuánto contamina el AVE? Según El País, un pasajero en un viaje de Madrid a Sevilla, contamina 13,9 kilos de CO2 frente a los 61 kilos que contaminaría haciendo el mismo trayecto en avión. El (casi) recién inaugurado AVE Madrid-Valencia hace parada en Cuenca Fernando Zóbel, Requena y Utiel. La estación del AVE de Cuenca (55.000 habitantes y 35 licencias de taxi, 5 de las cuales están recién otorgadas) no tiene cafetería (ahorro de cafeína) y sus luces sólo se encienden cuando sale o llega un tren (ahorro energético). Llego a Valencia y no encuentro datos sobre la contaminación que generan las Fallas. Sí encuentro Sesame (tapas exóticas), Deja vu (cocina francesa de mercado), Susanwich, La Diabla, el Café de la Seu (ideal su agua de Valencia), el Café de Las Horas (cafés con alcohol y cócteles), y las discotecas Venial, Deseo 54. A todo esto, yo quería preguntarme cuánto contamina Hollywood al rodar películas de acción. Feliz semana.


Ahora dale al play y disfruta del tema principal de la banda sonora de la película japonesa Love Exposure.

Hasta el próximo lunes, si la vida lo permite.

lunes, marzo 21, 2011

En el paro

Hola Lunes, Santa y Jose viven en una ciudad gallega. Sólo viven, no trabajan. Están en el paro después de, años antes, ser despedidos de los astilleros donde trabajaban. No fueron los únicos en ser despedidos, les siguieron muchos compañeros en un proceso llamado reconversión industrial. Santa y Jose son dos de los ex trabajadores que protestaron desde la actividad sindical por los despidos masivos. En la actualidad, sobreviven desde el paro. Otro compañero del metal, Rico, regenta el bar que abrió con la indemnización del despido. En las vidas de Santa, Jose y Rico, da la impresión que nunca pasa. Tampoco por las calles de la ciudad que recorren todos los días, buscando sin éxito los pequeños placeres de la vida que les abstraiga de su vida cotidiana: la nada. Lo consiguen una vez a la semana, los lunes. Santa, Jose y Rico son tres de los protagonistas de Los Lunes al Sol, película dirigida de Fernando León de Aranoa y estrenada en 2002.


Que te despidan no siempre es una putada. Después de aprovechar el torrente otoñal de energía, y pensando en contrarrestar la escasa motivación en el trabajo, me alisté a mil y una actividades. Llegó enero y el torrente de actividades se incrementaba a la par que disminuía la motivación por el trabajo. Decidí, parafraseando a Pepo Scherman "cuando no quedan ganas ni sueños [...] hay que decir adiós sin miedo", solicitar un cambio de puesto arriesgándome a quedarme sin trabajo. Me reubican y espero destino definitivo con la ilusión de un diplomático a la espera de su primera embajada. Pasan dos meses, sigo a la espera. En una misma semana, recibo una oferta de la competencia que rechazo, la empresa para la que trabajaba anuncia beneficios netos de más de diez mil millones de euros, me despiden por recortes debido a la crisis y empiezo a trabajar en la empresa a la que había dicho no. "Lo que no me mata, me fortalece." Friedrich Nietzsche. Feliz semana.


Ahora dale al play y disfruta de la gastronómica canción Raksit Leila de la banda Mashrou' Leila.

Hasta el próximo lunes, si la vida lo permite.

lunes, marzo 14, 2011

¿A qué huelen tus manos?

Hola Lunes, Auggie es un hombre de mediana edad, propietario de una tienda de tabaco y revistas, en una esquina de Brooklyn. Siendo joven tuvo un rollo con Ruby, una rubia que, veinte años después de aquel encuentro le reclama la paternidad de una joven. Paul, escritor, es más joven que Auggie, cliente de su tienda y también vive en Brooklyn. Su mujer murió hace unos años, cuando estaban esperando a su primer hijo. Paul, que vaga despistado por las calles, es salvado por Rashid de un atropello. Rashid es un joven que ha abandonado la casa de su tía, con la que vive, en busca de su padre biológico Cyrus, que vive a las afueras de Nueva York. Cyrus es el dueño de una gasolinera y taller mecánico donde no para nadie. La afición a la fotografía de Auggie, lo difícil que le resulta escribir a Paul desde la muerte de su mujer y las mentiras de Rashid para conocer a su padre protagonizan la película, con formato de novela, Smoke (1995), dirigida por Paul Auster.


Otro de los protagonistas de la película Smoke es, precisamente, el humo, la cultura del tabaco y las historias y los pequeños negocios en torno a él. Que el tabaco protagonice una película estadounidense, mola. Que Auggie llame a sus clientes del “estanco” por sus nombres de pila, también mola. Que al final de la película Auggie nos explique un cuento de Navidad protagonizado por él mismo, es alucinante. Que al comienzo de la cinta Paul nos cuente cómo se pesa el humo, mola más. Que Auggie utilice su afición a la fotografía para, todos los días, a la misma hora, y desde el mismo sitio, fotografiar el exterior de la entrada de su tienda, como él mismo dice, “es el trabajo de mi vida”. Que Paul (Auster) utilice la escena en la que Auggie le enseña a Paul (Benjamin) las fotografías hechas a su tienda es un himno al ritmo lento y pausado de la vida. Que existiera un sistema para que las películas olieran y Smoke lo hiciera a humo, hubiera sido ya lo más.


Y hablando de olores y de realidad, y no de ficción, recuerdo una observación hecha hace unos meses ante lo visto en un baño de la oficina. Los protagonistas, varios de mis compañeros de trabajo. Observación que compartí en Facebook: “No sé que me desconcierta más: los hombres que no se lavan las manos después de ir al servicio, los que se las lavan antes y después o los que sólo se las lavan antes de ir”. Más allá de lo que puedan oler las manos después de evacuar líquidos o sólidos, leo en El Mundo que “lavarse las manos después de ir al baño evitaría el 39% de las infecciones alimentarias”. Al margen de la esfera privada – no lavártelas en casa – nos reímos cuando vamos al baño de un bar en Estados Unidos y vemos el cartel que les recuerda a los empleados que deben lavarse las manos antes de volver a su puesto de trabajo, ya sea teclear en un ordenador, servir el pan en una tienda o preparar una hamburguesa en el McDonalds. Feliz semana.


Ahora dale al play, levántante y sigue los pasos del Saké Dance. La banda, Jupiter.

Hasta el próximo lunes, si la vida lo permite.

lunes, marzo 07, 2011

Metro de Madrid (des)informa

Hola Lunes, Gerry es un escritor fracasado que vive con su novia Helen. Mientras Helen trabaja como Relaciones Públicas fuera de casa y cuida de su novio dentro de casa para su novio cumpla su sueño, Gerry trabaja en casa, intentando escribir un libro. Entre párrafo y párrafo, Gerry se acuesta con Lydia, su ex, que es una jefa mala malísima de una empresa de comunicación. A partir de aquí, dos opciones. Opción A: Helen pilla a su novio en la cama con su ex el mismo día en el que le despiden. Afortunadamente, Helen conoce a otro chico, del que se enamora y consigue otro trabajo, en el que realmente es valorada. Opción B: Helen no pilla a su novio en la cama su ex el mismo día en el que le despiden. La vida para Gerry y Helen sigue igual. ¿De qué depende que Helen se dé cuenta que su novio le está siendo desleal? De que Helen no pierda el metro y espere a coger el siguiente. Gerry, Lydia y Helen son los protagonistas de la película Sliding Doors.


¿Te has parado a pensar qué pasaría si en lugar de coger un metro, tomas el siguiente? Retomo la película protagonizada por Gwyneth Paltrow de la que hablé hace dos años para preguntarme por las casualidades para, en esta ocasión, preguntarme por las cosas que suceden dentro de los vagones y a las puertas de los mismos. Cuando voy en metro, disfruto escuchando discusiones de pareja. Al parecer, hay gente que lo hace casa y prefiere hacerlo en público. Recuerdo una en la que él intentaba "acercarse" a ella dándole con la bolsa de la compra mientras ella cambiaba la mirada hacia otro lado. Recuerdo otra entre un hombre y una mujer de mediana edad hablando acarameladamente. Hombre: Entonces, esta noche, ¿te apetece venirte a casa también? Mujer: ¿Perdona? Es que no te oído, el médico me ha dicho que tengo cistitis en el oído. Aunque por los temas de ambas conversaciones, podríamos deducir que se produjeron en horario vespertino, no siempre es así.


Sobre otras cosas que suceden en el metro, en este caso el Metro de Madrid, es la medida del tiempo y la manera en la que se locutan los anuncios. En primer lugar, el tiempo. Cuando las pantallas del suburbano dicen que el próximo Metro llega en 1 minuto, después de comprobarlo empíricamente, en realidad quiere decir que llega entre 3 a 4 minutos. Más de ocho mil personas en Facebook forman parte del grupo “Metro de Madrid y yo no tenemos el mismo concepto de cuánto es 1 minuto”. En segundo lugar, las locuciones. No es lo mismo decir “Debido a las obras en Sol, responsabilidad del Ministerio de Fomento, la estación permanecerá cerrada…” que decir “Gracias a las mejoras en la estación de Ópera para convertirla en una de las más amplias y accesibles estaciones de la Red de Metro de Madrid”. En cualquier caso, me gustaría escuchar alguna vez los recordatorios “"Dejen salir antes de entrar" y “Entre el último en el vagón si quiere salir el primero”. Feliz semana.


Ahora dale al play y disfruta del directo de Dan Auerbach. El tema, "Goin' Home", que forma parte de la banda sonora de la película "Up in the Air".

Hasta el próximo lunes, si la vida lo permite.

lunes, febrero 28, 2011

Le he pedido un café con leche, ¡imbécil!

Hola Lunes, Paul es un ciudadano de los Estados Unidos que trabaja en Irak. Desconoce los motivos por los que le han secuestrado y le han enterrado vivo en una caja de madera. Junto a él, un teléfono móvil y un mechero. Paul tiene, además, noventa minutos de oxígeno, poca batería y cobertura del teléfono móvil le permiten realizar pocas llamadas de teléfono. Intenta hablar con su mujer y sus compañeros de trabajo. Ninguna respuesta. A continuación y, de manera instintiva, llama al teléfono de emergencias. Llamada fallida. Piensa que quizá lo mejor sea llamar al FBI, pero no tiene el número. Para conseguirlo, marca el número de un servicio de directorio telefónico – lo que viene siendo un 118 y dos números más. Comunicación fallida. Y así una llamada detrás de otra. Los ingredientes de lo que podrían ser una historia de suspense, lo son en realidad de una película sobre la Atención al Cliente. Buried – Enterrado – se estrenó en el 2010.


Antes de continuar leyendo, me gustaría aclarar tres cuestiones. Uno, he trabajado en atención al cliente. Dos, he trabajado como camarero. Tres, creo que el concepto “Atención al Cliente” progresa muy lentamente en España. En cualquier caso, no me gusta presuponer ni dar nada por sentado. Entro en un bar cualquiera – tipo Bar Reynolds en la serie ‘Aída’ – y pregunto “¿Tienen diferentes tipos de té?”. Me responden “Sí, claro”, a lo que pido “Un té rojo, por favor.” Mientras, me repongo de la sorpresa de que tengan variedad de tés y que, ante la petición de un té rojo, no me hayan puesto ninguna pega. Llega el camarero con la taza y la tetera y observo que se trata de un té Classic de Hornimans. Respiro profundamente y, además de luchar contra mis prejuicios, le comento al camarero “Disculpe, le había pedido un té rojo, no un classic como el que me ha traído”. “Oiga, le he traído lo que me ha pedido. Un té rojo, ¿no? Vamos, un té con la etiqueta roja. ¿O no?”.


Invierno de 2010. Jueves, 8 de la tarde. Llego a casa y frente a una de las cafeterías del barrio se agolpan coches de policía local, nacional y ambulancias. También vecinos del barrio, curiosos. Subo a casa y, desde la ventana, observo el transcurso de la operación a la que denominé, después de averiguar qué sucedió, “Café con Leche”. Un militar retirado acude a media tarde a tomar un café y a releer el periódico del día. Los numerosos camareros del local se afanan en dar las buenas tardes y en preguntar a los clientes qué desean tomar. El militar se quita pausadamente el abrigo, lo coloca en uno de los percheros, se coloca frente a la barra y pide un café con leche. Le sirven un cortado. El hombre, que está concentrado en la lectura del diario, pega un sorbo al café sin darse cuenta que no es lo que ha pedido. Deja la taza en la barra, saca el arma que no devolvió cuando se jubiló, apunta a la camarera y le espeta “Le he pedido un café con leche, ¡imbécil!”. Feliz semana.

Ahora dale al play y disfruta del directo de la sueca Eva Dahlgren. El tema, "Ängeln i rummet".

Hasta el próximo lunes, si la vida lo permite.

lunes, febrero 21, 2011

¡Viajeros al tren!

Hola Lunes, Guy y Bruno son dos desconocidos que coinciden en el mismo vagón de un tren. Guy es un tenista profesional y Bruno aparenta ser un admirador del deportista. Bruno, que conoce la vida privada de Guy gracias a la prensa, le propone al tenista un intercambio. Bruno se ofrece como asesino de la mujer de Guy, quien le niega el divorcio para que pueda casarse con su nueva novia, a cambio de que Bruno asesine al padre de Guy para que éste herede la fortuna familiar. Intercambiando las víctimas, la impunidad – asegura Guy – está asegurada. La conversación en el vagón, que transcurre entre risas, es interpretada de muy distinta manera por cada uno de los dos desconocidos: uno se lo toma en serio y promete cumplir su parte, mientras el otro cree que su interlocutor está bromeando. La historia es la trama principal de la novela “Extraños en un tren” de Patricia Highsmith, que fue llevada al cine en 1951 por Alfred Hitchcock bajo el mismo título.


La primera vez que utilicé Facebook Mobile fue para decir “José Ramos está subiendo a un AVE”. Un viaje en tren da para mucho – antes en Talgo más que ahora en el AVE – además de para conocer a extraños: Mujeres de Negocios; Peregrinos del Camino de Santiago; Bocadillos de Lomo Plancha con el Uniforme de la Policía Nacional de Paisano; Congresistas a una Blackberry pegados; Modernos de El Fabuloso disfrazados de Consultor; Compañeros de Trabajo acordando estrategias para la reunión del día; Chulazos que, al no estar acostumbrados a madrugar, duermen en el tren de las 07:30 de la mañana. La primera vez que me subí a un tren – que recuerde al menos – fue un Talgo Lleida – Madrid. O lo que es lo mismo, “Cinco horas con Renfe.” No sólo ha cambiado la tecnología ferroviaria. También los extraños que conocías en un tren: Hombres de Negocios; Abuelas dispuestas a compartir el contenido de su tartera; Pre-Gafapastas leyendo a Kierkegaard.


Dicen algunos amigos que, del catálogo de seres y estares que se suben a un tren, quien escribe estas líneas es el ser al que le encanta liarla más parda. Ni confirmo ni desmiento. El tren es igual de contradictorio que el ser humano, quizá por ser un producto suyo. Éste ha conseguido trasplantar órganos de un cuerpo a otro, ha conseguido llegar a la luna, ha conseguido congelar células madre para la curación de enfermedades. Sin embargo, no es capaz de diseñar un mecanismo para que uno de los ejes de un AVE no se congele cuando la temperatura baja de 0 grados. Es decir, casi una hora adicional de viaje de vuelta de Valladolid, hace casi dos años. Durante esa hora de regalo, me limité a leer y a estar calladito, a no liarla parda. No pude evitar recordar lo escuchado a un extraño de unos treinta y tantos en un bar de ambiente que, al compartirla en Facebook, la lié parda: "cuántos más maricones haya mejor, así nos tocan más tías al resto". Feliz semana.


Ahora dale al play y disfruta del tema principal de la película Stella. Tanto la película como la canción La Chanson de Stella son dos pequeñas joyas. La banda es Nous Deux the Band.

Hasta el próximo lunes, si la vida lo permite.

lunes, febrero 14, 2011

Follar se escribe con F de Felicidad

Hola Lunes, Sofia es una sexóloga que finge todos los orgasmos que tiene con su marido Rob. Sofía conoce a Severin, una dominadora sexual por horas, quien se presta ayudarla. Dos de los pacientes de Sofía son James y Jamie. James propone a Jamie incorporar a sus relaciones sexuales a Ceth, a quien acaban de conocer. Jamie tiene otros planes, descubiertos por un Voyeur llamado Caleb. Todas las historias de Sofia, Rob, Severin, James, Jamie, Ceth y Caleb se cruzan de una manera explícita en un club de Manhattan. El espacio underground, donde política, cultura, y carne también se cruzan de manera explícita, se llama Shortbus. Las relaciones emocionales y sexuales de la terapeuta y su marido, de la pareja que quiere ser un trío, son también explícitas. Las vidas del grupo de jóvenes New Yorkers, que se desarrolla en los primeros años del Siglo XXI, protagonizan la cinta Shortbus. Lo más emotivo del DVD no es la película, sino el extra llamado “Casting”.


La magia de la noche del 5 de enero no está en la llegada de los Reyes Magos, si no en salir de copas, ligar y volver a casa con uno de los tres Chulazos Majos de la noche. O con los tres. Camino a casa, desde el taxi, observo cómo los escaparates están tapados o empiezan a descubrir las primeras lonas de publicidad cuyos carteles figura la palabra REBAJAS. Siempre me ha llamado la atención pensar en la gran diversidad de cosas que se hacen en el mismo momento. Mientras unos cambian las etiquetas de la ropa por otra, otros simplemente se quitan la ropa. Otro día mágico – especialmente para El Corte Inglés – es hoy, San Valentín. Me pregunto, al igual que hacía Amélie Poulain, cuántos orgasmos se estarán produciendo simultáneamente a la compra de regalos en forma de flores, tecnología o entradas de teatro. No sé si preguntarme cuántos orgasmos se estarán disfrutando de forma simultánea a tu lectura de La Blogola.


Y hablando de regalos, me encanta regalar. También recibir obsequios, claro. Pero no cuando lo marca el calendario comercial, sino cuando menos lo espera la gente. Y tampoco cuando lo espero yo. Cuanto menos convencional es el regalo – de un amigo, de tu pareja, de tu familia – más me gusta. Desde el intercambio de vídeos musicales o rarezas literarias, hasta las entradas a un museo de Florencia pasando por el descubrimiento de manos de unos amigos de Shortbus, un local de copas de Chueca. Entrar en él me recordó, irremediablemente, la película de John Cameron Mitchell. La vida también se encarga de hacerte regalos cuando menos te lo esperas. Como conocer a una persona y que se convierta en tu pareja. Lo que me recuerda la pregunta que se hacía uno de los protagonistas de la película francesa “Le roi de l’evasion”: “¿Te sientes contento después de follar? No me refiero a antes ni a durante, sino a después”. Feliz semana.


Ahora dale al play y disfruta de La Shica y el tema “Limosna de amores”.


Hasta el próximo lunes, si la vida lo permite.

lunes, febrero 07, 2011

Palabra por Palabra

Hola Lunes, Becky Fuller es una productora ejecutiva de televisión de 28 años recién despedida. Su despertador sonaba todos los días a las dos de la madrugada para trabajar en un programa matinal de una televisión local. Becky ama la televisión, se ha formado para trabajar en ella y quiere seguir trabajando en ella, aunque tiene poca experiencia. En un café en casa de su madre, ésta le dice a su hija: “tener deseos a los 8 años está genial, tenerlos a los 18 es inspirador, y tenerlos a los 28 es descorazonador”. Contra todo pronóstico, consigue un trabajo en el programa matinal de una cadena nacional. Contra todo pronóstico, se enamora de Adam Bennett. Debe luchar contra todos – incluidos los dos presentadores, Coleen Peck y Mike Pomeroy – para mantener el programa, su trabajo y su pareja. O lo que es lo mismo, su vida entera. Becky, Coleen y Mike protagonizan la recomendable comedia romántica Morning Glory, más comedia que romántica.


Uno de los misterios que no podría resolver ni Cuarto Milenio es encontrar el lugar donde se encuentran los coches con los que jugaba cuando era un niño. Nadie recuerda la última vez que fueron vistos, aunque sospecho que están en el trastero. Otra de las actividades a las que dedicaba mi tiempo libre de niño era a jugar a que estaba en la televisión. Presentaba noticias desde la mesa del salón, entrevistaba a un cantante imaginario en el sofá o dirigía un concurso en mi habitación, después de coger las sillas necesarias para los concursantes. También dibujaba platós de televisión vistos desde arriba. En definitiva, jugar a la televisión. El juego se convirtió en vocación. La televisión, por lo mágico que tenía entonces para un niño – desconozco si sigue siendo igual de misterioso para los niños actuales – me hacía creer, desde el coche de mis padres al pasar por el Pirulí, que todo lo que se veía por la pantalla cabía en aquella torre. La vocación se quedó sólo en eso, en vocación.



Hola buenos días, le llamamos de Televisión Española, del concurso Palabra por Palabra. Hemos recibido su correo electrónico para participar como concursante en el programa. ¿Tiene un momento y concretamos los detalles? Afortunadamente, ya no es necesario enviar dos códigos de barras para participar en los concursos de la tele. Ahora, si es una cadena privada, tienes que llamar a un número de teléfono de tarificación especial. Si la cadena es pública, es suficiente con enviar un correo electrónico. Después de coordinar con producción las cuestiones logísticas y con mi pareja de concurso el outfit que íbamos a llevar, nos presentamos en Prado del Rey, dispuestos a llevarnos el apartamento en Torrevieja. Maquillaje, peluquería, prueba de sonido, fotógrafo profesional ya sentados en el estudio, pruebas de cámara. Si quieres saber si finalmente ganamos, sintoniza La 2 el próximo sábado 12 de febrero a las 15:30 horas. Feliz Semana.


Ahora dale al play y disfruta de la voz de Natasha Bedingfield y su tema Strip Me, incluido en la banda sonora de Morning Glory.

Hasta el próximo lunes, si la vida lo permite.