martes, noviembre 02, 2010

Nacer, Crecer, Amar y Morir

1981. Antonio Miguel Albajara, escritor asturiano premiado con el Nobel de Literatura, vive en San Francisco, California. Allí, donde se exilió en 1938, imparte clase de Literatura Medieval en la Universidad de Berkeley. Compagina su labor docente con su producción literaria. Albajara aprovecha el viaje a Estocolmo en 1981 para recoger el Nobel y viaja a Gijón a reencontrarse con sus amigos de juventud. Antonio Miguel Albajara, protagonista de la película “Volver a empezar” de José Luis Garci, comparte las siguientes palabras con el que fuera su amor de juventud: “Cuando somos jóvenes todos pensamos que las personas mayores no se aman. Yo también lo creía. Pensaba que la gente como somos ahora nosotros se tenían cariño, afecto; pero no que se amaran, que sintieran pasión. Y no es verdad. Los hombres y las mujeres son capaces de amar hasta el último momento de la vida. En realidad sólo se envejece cuando no se ama.”


1991. Tenía catorce años cuando empecé a comprar la prensa. Primero, todos los domingos. Años después empecé a comprarla todos los días. Llegué a ser suscriptor de El País en Madrid, de Dagens Nyheter en Estocolmo y del Santa Barbara Independent en Estados Unidos. Hace algo más de un año que no compro prensa escrita, a excepción algunos sábados de The New York Times. A lo largo de los años en los que he ido comprando diferentes periódicos, he ido recortando y archivando las noticias que me han parecido interesantes. Cuenta Alejando Amenábar que en el origen de todas sus películas se encuentra una noticia real aparecida en un periódico que le llamó la atención en su momento. El periodista, y sin embargo amigo, Jordi Minguell compartía el pasado verano una noticia de las que, en caso de seguir comprando prensa escrita, hubiera recortado y archivado: aparecen abrazados los cadáveres de una pareja de ancianos. Murieron con diez días de diferencia.



2010. Decido que la mejor manera de empezar mi treinta y cuatro cumpleaños es disfrutar, de madrugada, de la representación del Calígula de Camus en el Teatro Romano de Mérida. Grupos de amigos, parejas, familias, personas solas, asisten al Espectáculo – en mayúsculas – que es deleitar del trabajo de una gran compañía en un escenario único. Uno de los personajes, en principio secundarios, es Helicón. De esclavo a lacayo de Calígula, aparece en los momentos más importantes del magnífico texto para aportar la visión más lúcida de entre todos los personajes. Calígula, personaje malherido por la vida, espeta al joven Helicón, el personaje que prueba que la juventud nunca es fea: “Vivir es lo contrario a Amar”. No es mi intención repetir las palabras del escritor Jaime Gil de Biedma en su poema “Himno a la juventud”. Los seres humanos nacemos, crecemos, nos reproducimos y morimos. Amando, además de existir, también vivimos.

Ahora dale al play y enternécete con la letra y la música de Nacho Umbert & La Compañía y su tema “Confidencias en el palomar”.

Hasta el próximo lunes.

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