lunes, octubre 25, 2010

La Blogola, punto y aparte

Julie Powell está a punto de cumplir treinta años, tiene estudios universitarios y vive en un pequeño apartamento del barrio de Queens de Nueva York con su adorable marido Eric. Colecciona trabajos. El último, atender las llamadas de un centro de atención a los damnificados por los atentados del 11S. Julie, que intenta buscar el sentido a su vida, acepta el reto de su marido de escribir las 524 recetas de cocina de Julia Child en 365 días a través de un blog. Julia Child, americana residente en Paris durante los años cincuenta, intenta buscar el sentido a su vida mediante la reinterpretación de la cocina francesa. Durante el tiempo en la capital francesa que acompaña a su adorable marido, diplomático en la embajada americana, escribe “Dominando el Arte de la Cocina Francesa”, libro que se convierte en un clásico de la cocina americana. Las historias de Julie y Julia son reales y fueron llevadas al cine en el año 2009 bajo el título de “Julie y Julia”.



El diccionario de la RAE, define el término encuesta como el “Conjunto de preguntas tipificadas dirigidas a una muestra representativa, para averiguar estados de opinión o diversas cuestiones de hecho.” Durante las últimas semanas, le he preguntado a tres personas diferentes sin vinculación aparente entre ellas qué les parece La Blogola. Recojo a continuación las tres respuestas sin, en principio, conexión entre ellas. La primera, “me encanta tu blog porque cuentas absolutamente todo lo que te pasa en tu vida”. La segunda, “hijo, pues menos mal que nos vemos y así me cuentas qué es de tu vida, que en el blog no cuentas nunca nada de ti”. La tercera, “hombre, pero… ¿sigues en España? Leo tu blog pero es que no me entero de dónde estás”. La fascinante conclusión a la que llego, después de hablar con las tres personas es cómo un mismo texto – al igual que las encuestas – puede ser leído o interpretado de maneras tan distintas.


Tomo nota en el cuaderno azul de las ideas que se me pasan por la cabeza a lo largo del día. Las transcribo al Word llamado Temas dentro de la carpeta LB. Dedico las noches y los fines de semana a escribir La Blogola, otros relatos y a avanzar en mi primera novela. Salvo cambios de última hora, planifico las entregas de La Blogola con dos meses de antelación. En la actualidad, tengo todos los textos hasta finales de año. Cada entrega, tres párrafos de quince líneas cada uno. El tipo de letra, Arial 14. Interlineado, sencillo. Manías de quien escribe. Arranqué esta temporada, el pasado 20 de septiembre, con muchas ganas de seguir escribiendo y mucho miedo de repetirme. Después de cinco años detrás de La Blogola – por cierto, marca registrada desde 2007 – ha llegado el momento de poner punto y aparte al tipo de contenido. Por favor, ayúdame a decidir qué te gustaría leer en La Blogola, rellenando la encuesta que se encuentra a la derecha de la pantalla. Muchas gracias.

Ahora dale al play y disfruta del espectáculo visual de Scissor Sisters y su tema Any Which Way.

Hasta el próximo lunes.

lunes, octubre 18, 2010

En Alemania todo es grande

“Ser heterosexual tampoco te hace feliz.” Así empieza la novela gráfica “El hombre deseado” del escritor y dibujante alemán Ralph König. Dicha novela fue llevada al cine en 1994 siendo la película muy fiel al texto original. Dicha novela cuenta la historia de Axel, un joven que está pasando un mal momento tras romper con su novia. Para superarlo, pasa a formar parte de un grupo de hombres que se reúne para compartir sus problemas. Ahí conoce a Walter, un joven que se enamora de Axel. Walter, en un intento de introducir a Axel en el ambiente, empieza a invitarle a fiestas, a presentarle a amigos que quedan rendidos ante la belleza heterosexual, convirtiéndolo en el hombre deseado. Todo sucede en una pequeña ciudad Alemana que bien podría ser Colonia, ciudad natal del autor de la novela gráfica. El texto, y también la cinta, pone a heterosexuales en situaciones estereotipadas de homosexuales. Y viceversa. Una afirmación que aparece en el texto es “Ser maricón requiere poco”, lo que aplica también a heterosexuales.


Uno de los mayores engaños que nos hacemos a nosotros mismos es “dedicar un día a ir de compras”. Como si el resto de días no fuéramos en shopping mode. Hago lo propio la semana pasada en Frankfurt. OrdnungsSINN, tienda de decoración con cosas chulas. TopSport, tienda de ropa muy chula. Zara, Massimo Dutti y H&M, donde encontrar lo mismo que en España. En Hessen Shop los recuerdos no son kitsch, son de diseño. Esprit, espectacular tienda donde me enamoro de su ropa y me pregunto si la encontraré en las tiendas de Madrid. Manüfactum, tienda de alimentación, utensilios de cocina, y decoración con productos, a partes iguales, extremadamente bonitos y caros. Unibike, tienda y taller de bicicletas donde, además de venderte Diamant, bicis Made in Germany desde hace más de un siglo, te dejan llevarte la bici unos días para que la pruebes antes de comprarla. Aristodogs, donde cumplir con los caprichos de tu perro. Desde el juego – para canes – Monodogpoly hasta un hueso del tamaño de tu perro.


“¿Grande o pequeña?” me preguntan después de pedir una cerveza en un bar en Frankfurt durante mi estancia la semana pasada. Grande, respondí, teniendo en mente una caña al pensar en pequeña. Valga decir que el equivalente de la cerveza grande que te sirven en España equivale a la pequeña que te venden en Alemania. El diccionario de la RAE define capitalismo como el “Régimen económico fundado en el predominio del capital como elemento de producción y creador de riqueza.” Es decir, que para mantener el chiringuito, lo que tenemos que hacer, queramos o no, es seguir comprando. En ese sentido, el Ministro de Economía Alemán – liberal, por cierto – propone, en tiempo de crisis, subidas salariares para incentivar el consumo, lo que provocará el aumento de la producción. Mientras, en España, el presidente de la CEOE y propietario de una compañía aérea y una agencia de viajes recientemente hundidas, propone, para salir de la crisis, “trabajar más y cobrar menos”. ¿Grande o pequeña? Elige siempre grande.
Ahora dale al play y disfruta del directo de la banda alemana The Whitest Boy Alive. El tema, 1517.
Hasta el próximo lunes.

lunes, octubre 11, 2010

Mercadillo de Trueque

Trevor McKinney es un niño que vive con el alcoholismo de su madre y con los abusos de su padre. Eugene Simonet, el recién llegado profesor de ciencas sociales del colegio de Trevor, manda a sus alumnos una curiosa tarea. Los deberes consisten en pensar en alguna idea que crean que pueda cambiar el mundo e intentar ponerla en marcha. Trevor, fascinado por la tarea encomendada por su profesor, se propone ayudar a tres personas haciéndoles un favor a cada una de ellas. No elige tres personas que le hubieran ayudado antes para devolverles un favor, sino tres personas a las que, por adelantado, decide ayudar sin esperar nada a cambio. Trevor sólo pide que cada una de esas personas haga lo mismo con otras tres. Que elijan a otros tantos desconocidos para ayudarles haciéndoles un favor. La aparentemente ingenua idea de Trevor causa un gran revuelo en la ciudad. Éste es el argumento de Pay it Forward – Cadena de Favores – película estrenada en el año 2000.


Una de las costumbres que más me gustan de los países que conozco que no son España es la normalidad con la que la gente organiza o acude al mercado de objetos de segunda mano. Más allá de las librerías de viejo o la Cuesta de Moyano de Madrid, hay infinidad de productos de segunda mano y multitud de personas interesadas en él. Desde el clásico moving sale americano – mercadillo con motivo de una mudanza – en el que es preferible vender por unos dólares aquello que te costaría más trasladar a tu nueva casa, hasta el källare sueco, el espacio común en los sótanos de los edificios suecos en el que los vecinos simplemente depositan aquellos objetos que, estando en buen estado, ya no utilizan. Tanto en Suecia como en Estados Unidos, los espacios de segunda mano a los que he acudido, han muerto de éxito. En España, las ocasiones en las que he organizado mercadillos de segunda mano o espacios en los que regalar objetos, nunca ha acudido nadie.


El trueque, según el diccionario de la RAE, consiste en el “Intercambio directo de bienes y servicios, sin mediar la intervención de dinero”. Esto es, Pedro sabe cómo arreglar electrodomésticos y María sabe cómo cambiar el aceite a un coche. Pedro y María se ponen de acuerdo e intercambian la prestación de servicios sin mediar dinero. El intercambio, además de servicios, puede ser de cualquier producto. Pedro tiene una taladradora en perfecto estado que no utiliza y María tiene una máquina de coser en excelente estado que tampoco la usa. Pedro y María se ponen de acuerdo e intercambian taladradora y máquina de coser. Las amigas Ana y Geles organizan por segundo año consecutivo, y en colaboración con el Ayuntamiento de Valdemorillo, el II Mercadillo de Trueque. ¿Cuándo? Sábado 16 de Octubre de 11 a 14 horas. ¿Dónde? Casa de la Cultura de Valdemorillo. ¿Qué objetos se pueden trocar? Cualquiera en buen estado. ¿Quién puede ir? Adultos y niños.

Ahora dale al play y disfruta de la música de la música, las imágenes y los colores de los suecos Korallreven y su tema The Truest Faith.

Hasta el próximo lunes.

lunes, octubre 04, 2010

¡Quéjate, coño!

El Fondo del Estanque es el nombre de la escuela y centro de menores donde, a mediados del siglo XX, conviven el pequeño huérfano Pépinot – quien cree que su padre vendrá a buscarle un sábado – Pierre – un niño de voz y rostro dulces– y Le Querrec – el más revoltoso de todo el centro. El frustrado compositor de música Mathieu llega a El Fondo del Parque para trabajar como vigilante nocturno. Mathieu, frente a la ley “acción-reacción” impuesta por el director del centro Rachin, intenta disciplinar a los niños mediante la creación de un coro. El vigilante nocturno utiliza la música como ingrediente para unir a todos los niños. Desde el peligroso Mondain hasta Pierre, el más dulce de todos. La evolución personal de cada uno de los personajes – desde los niños internados hasta los adultos que trabajan en el colegio – a través del coro es el argumento de la película “Les Choristes” – “Los niños del coro” – estrenada en el año 2004.


Hay muchas maneras de pasar de la niñez a la adolescencia. Y hay tantos otros recuerdos de ese momento vital. No siempre coinciden. Yo tengo dos recuerdos. El primero. En la recta final de los ochenta, la mayoría de los garajes particulares no estaban en los sótanos de los edificios. Había que andar un rato para llegar hasta el garaje. Unas semanas después de la muerte de mi padre, fui hasta el garaje donde mi padre aparcaba el Seat 124 verde que, mi padre al volante, nos llevaba al pueblo en verano. Fui a vaciarlo, a meter en una bolsa los tapetes de ganchillo hechos por mi abuela, a guardar en una caja todo lo que tenía en el maletero y en la guantera, a desatornillar la matrícula trasera y llevármela a casa. Era sábado. El segundo recuerdo. Mi voz pasó de sonar como la del dulce Pierre a la de Constantino Romero. En un intento de educar la voz y hacer algo útil con ella, me apunté a un coro del que, por la disparidad de mi cuerpo y mi timbre de voz, me invitaron a marcharme.


La reclamación o la queja tienen dos interpretaciones. Una, que la persona que la realiza sólo tiene ganas de molestar. Dos, que quien lo hace quiere que la sociedad en la que vive sea mejor. Quien escribe, forma parte del segundo grupo. Además de muy barata, la crítica – siempre constructiva – ayuda a quien la formula a desahogarse y a estructurar en su mente lo que le ha sucedido. Además, ayuda al resto de la sociedad a mejorar. Con ese espíritu, los fineses – o finlandeses – Tellervo Kalleinen y Oliver Kochta-Kalleinen fundaron en 2005 el primer Coro de Quejas del mundo. Poner música a una queja puede no sonar muy musical, pero la iniciativa finlandesa ha generado la creación de diferentes Coros de Quejas por todo el mundo. El último de los Coros que forman parte de esta red internacional, es también el primero que canta en español. Es el Coro de Quejas de Sevilla, que tiene su primera actuación el próximo 17 de octubre en la Alameda de Hércules.


Ahora dale al play y disfruta de una de las actuaciones del Coro de Quejas de Helsinki, el primero del mundo.

Hasta el próximo lunes.