lunes, mayo 17, 2010

Valencia, ¿Fallas o trabajas?

Llego a Valencia, por motivos laborales, tras cuatro horas en tren. Sorprende el tiempo que se necesita para llegar a la playa más cercana de Madrid, que en realidad está a 355 kilómetros. La calidad de los nuevos vasos de papel de las cafeterías de los trenes de RENFE tiene dos consecuencias. La primera, que las bebidas sepan a cartón y no a la bebida. La segunda, que los vasos literalmente se abran en caso de contener bebidas calientes (té o café), cayendo ésta sobre mis pantalones. Por otro lado, la genial y ruidosa Estación del Norte de Valencia me adelanta las experiencias que estoy a punto de vivir en la semana previa a las Fallas. Reservo para el regreso la visita a una de las tiendas de la estación, Natura, donde compro una manta para el viaje de vuelta a Madrid. ¿Cuántos habitantes tiene Valencia? – pregunto a uno de los taxistas. Algo más de ochocientos mil. ¿Y cuántos taxis tiene? Casi tres mil, muchos creo yo – sentencia el conductor, aunque sólo tres ofrecemos conexión wifi a nuestros clientes.


Me sorprende positivamente llegar a una cafetería-panadería de barrio – en Cataluña las llamamos Granjas – y encontrar diferentes tipos de té en la carta. Pido un té rojo y una coca de piñones. Me enamoro del Metro de Valencia. En general, me fascinan los metros, trenes y tranvías de ciudades pequeñas, aunque para ir al Restaurante Genuina tuviera que ir en coche.Esgarradet con aceite de oliva de la Sierra de Espadán y Arròs melòs de Senyoret amb rotjos. Regreso al centro. Me recomienda José Luis pasear por el Carmen para disfrutar de los Palacetes, al tiempo que ayudarle a elegir uno para comprar. Entro en la Librería Ubic, donde compro el libro de este viaje, “La melancólica muerte de Chico Ostra” de Tim Burton. Mi primera mascletá, chispas. Flash Flash Valencia, junto a la Plaza del Ayuntamiento. Tercera Tortillería en abrir en España – la primera en Barcelona, la segunda en Madrid. Degusto Ensalada de Garbanzos al Curry, Tortilla a la Forastera yla Mejor Tarta de Queso del mundo.


El objetivo es, después de un intenso día de trabajo, despejarme y cenar en Mattilda. La recomendación de Ana se encuentra en la Calle Roteros. Está cerrado por fiesta privada, me indican. Tenéis que recomendarme algún sitio.¿Qué tipo de comida buscas? Diferente. Vente conmigo. Me acompañan hasta la puerta de la Santa Companya, también en la Calle Roteros.Tártar de atún con mango, lima y semillas de amapola, Porchetta de cerdo con aceite de salvia. Siempre me han encantado los locales en esquinazo, y La Santa Companya lo es. Descubro la D.O. Valencia en dos tintos excelentes: Casa L’Àngel y Bon Homme. El también excelente servicio me convence de cenar en la barra, solo. Después de la segunda copa se sienta a mi lado un treintañero con el que empiezo a compartir conversación y más vino valenciano. Vivan las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, pienso. Especialmente el cuerpo de fuerza y seguridad del treintañero que me escoltó hasta la habitación del Hotel Center Valencia, confirmo.

Ahora dale al play y disfruta de, a elegir, entre las siguientes opciones: las tetas y las piernas de Mariah Carey o de los ojazos del actor Michael Ealy, en el tema Get Your Number que versiona Jermaine Dupri.

Hasta el próximo lunes.

3 comentarios:

Carmen dijo...

A ver cuándo te toca viajar por trabajo a Palma....

marisabel dijo...

Te queda algún cuerpo por reconocer? Lo tuyo es la exposición Universal por Comunidades!

Nela dijo...

Definitivamente cuando se mayor quiero ser como tú.