lunes, mayo 10, 2010

La Vera Cacereña

Tres en el coche dirección Extremadura: quién escribe estas líneas, el chofer y Ray Charles. Suena “Hit the Road Jack” en la radio. Road Movie y Extremadura sí son términos compatibles. La mejor manera de llegar y recorrer La Vera Cacereña es, sin duda, el coche. Carlos I de España y V de Alemania, a falta de un mejor medio de transporte, llegó a La Vera en un Arcón Imperial, llevado a hombros por sus hombres. Tras la ingente labor, al llegar a La Vera, el Rey concedió a sus hombres todo aquello que desearan. Ellos contestaron, majestad, tan sólo queremos vino. El Rey que recorrió medio mundo y se llevó por delante el otro medio afirmó: "Hablo en italiano con los embajadores; en francés con las mujeres; en alemán con los soldados; en inglés con los caballos y en español con Dios." El paisanaje de La Vera Cacereñano incluye, desgraciadamente, ni italianos, ni franceses, ni alemanes ni ingleses. El Hotel Spa Don Juan de Austria en Jarandilla de la Vera ofrece, a elegir, desayuno italiano, francés, alemán, inglés o cachuelas. Es decir, desayuno extremeño.


Recorro, por motivos laborales, Cuacos de Yuste, Jarandilla, Aldeanueva de la Vera, Jaraiz dela Vera y Pasarón de la Vera. Parada gastronómica en Cuacos de Yuste en el Restaurante Hotel Abadía. 7 escalones para llegar al bar. Dos escalones más para llegar al restaurante. Un escalón más para llegar a los tres servicios, etiquetados de la siguiente manera: hombres, mujeres, minusválidos. Base de Operaciones en Jarandilla. Comida en el Parador: bacalao con tomate y croquetas de ave de corral. Merienda en Cafetería Nuestra Señora del Sopetrán en Jarandilla. Un té y un suizo, por favor. ¿Me puede dar el ticket? ¿Para qué quiere un ticket? Cena en el Restaurante Puta Parió de Jarandilla, donde la calidad de la comida y el servicio es inversamente proporcional a la fama que tiene. La gastronomía verata se encuentra también en la tienda La Artesa, donde compro queso de cabra verata y pimentón de La Vera. Llegamosal Restaurante Chiquete en Aldeanueva de la Vera. Me encantan los restaurantes donde, al preguntar, responden: lo que tenemos hoy es paella.



Horario de la Oficina de Turismo de la Estación de Autobuses en Jaraiz de la Vera: de 9 a 14 horas y de 16 a 18 horas. Llego a las 17:59 y me la encuentro cerrada. Pregunto a un empleado de la Estación de Autobuses, quien me responde: “es que cierra a las seis.” No te preocupes, eres un hombre con recursos, me anima el chofer. Las vistas que ofrece La Vera son una Garganta tras otra en plena época de lluvias. El recorrido cultural por La Vera Cacereña incluye el Museo de Arte Contemporáneo Peccharroman en Pasarón de la Vera y el Real Monasterio de San Jerónimo de Yuste. “Deseo retirarme entre vosotros [los monjes] a acabar la vida”, Carlos I dixit. Fue precisamente en el Monasterio donde compré el libro del viaje: Travellers in Spain de David Mitchell. Última cena en un dinner en plena Vera – Sports Café – donde confirmo, ante la sorpresa de mi chofer, que mi gaydar – radar gay – funciona perfectamente. Acaba mi periplo por La Vera y recuerdo las palabras de Ortega y Gasset “el que olvida el pasado está condenado a vivirlo”.

Ahora dale al play y disfruta del regalo que transeúntes y vecinos de la Plaza Vázquez de Mella recibieron, en forma de video musical, el pasado sábado. La música la puso Lady Gaga.

Hasta el próximo lunes.

2 comentarios:

Manuel dijo...

Genial... recuerdos imborrables. Gracias

marisabel dijo...

Nosotros estuvimos un año en el Herte y la Vera y nos quedamos en el El parador de Jaraiz de la Vera, donde se quedó el emperador Carlos V tras abdicar en su hijo Felipe II, esperando que le prepararan sus aposentos en el monasterio. ¿Sabes que de esta zona y esa época es la expresión "irse de picos pardos"?