lunes, abril 26, 2010

Sant Jordi en Barcelona

Un día cualquiera en Barcelona: chulazos sin camiseta practican deporte en la playa. Una noche cualquiera en Barcelona: ninguno de esos chulazos llenan los locales de copas. Uno de los mayores expedientes X vividos durante el pasado fin de semana de Sant Jordi en Barcelona ha sido averiguar dónde se meten los chulazos durante la noche. El amigo Emilio y quien escribe estas líneas han hecho todo lo posible por averiguarlo, aunque al parecer, no ha sido suficiente. A falta de chulazo que llevarse a la boca, la imagen del tenista, y recién ganador del Premio Godó, Fernando Verdasco a tamaño de edificio de diez plantas vistiendo tan sólo unos boxer te recibe al salir del Metro de Barcelona. El escritor Use Lahoz, nacido en Barcelona, afirma: “Madurar es un golpe bajo que te permite irte a vivir al campo, dejar de salir por la noche, hacer cenas y concentrarte en escribir.” Prometo hacer lo posible para encajar el mencionado golpe bajo y concentrarme en escribir.



Llego a Barcelona y recuerdo las lágrimas derramadas cuando me mudé a esta ciudad en el año 2004. Lo que no recordaba era lo grande que es Barcelona, todo lo que ofrece y los motivos de mi mudanza de vuelta a Madrid. La Plaza Villa de Madrid, sita en la ciudad de Barcelona, bien podría estar en el barrio madrileño de Lavapiés. Comida en el Restaurante Hindú Vegetariano Govinda sito en dicha plaza. Paseo por las Ramblas, a rebosar de gente comprando rosas y libros. Para todo hay una primera vez en la vida, y para ir en moto también. Recorro con Alfredo, de paquete en su moto, las calles de Barcelona. Cena en La Biblioteca – muy propia en un Sant Jordi – en la calle Junta de Comercio, detrás de La Boquería.Descubrimiento enológico y cervecero: Igneus Priorat 2006 y Cerveza Moritz. Paseo en el Puerto Olímpico de Barcelona: respirar frente al Mediterráneo ayuda a generar nuevas esperanzas para el futuro. Paella en familia en La Barca del Salamanca.



El tranvía de Barcelona ofrece wifi gratis a sus viajeros. “Hay clases y clases.” Duque de Alba, padre de la actual Duquesa de Alba, dixit. El día promete, brilla el sol en Barcelona. Es Sant Jordi, y al margen de la multitud que se acerca a las paradetas que pueblan calles y aceras, los interiores de las librerías bullen aún más si cabe. Entro en la Librería de Medios en la Calle Valldonzella y recuerdo que me gustaría vivir de escribir. Tomarte un té rojo y una coca de llardons en Mauri te convierte en una “Señora de Barcelona que…” La persona que nos atiende es un tenor atrapado en el cuerpo de un camarero. Entro, con dificultad, en La Central del Raval, llena por igual de libros y compradores. Ya tengo el libro que me quería regalar por Sant Jordi: Runaway Stories de Alice Munro. Intenso fin de semana en Barcelona lleno de rosas, algunos capullos, muchas risas, ejercicios de memoria, grandes reencuentros, muchos libros, grandes esperanzas y grandes amigos.


Ahora dale al play y disfruta del directo de Manu Chao y su tema Rumba de Barcelona.

Hasta el próximo lunes.

lunes, abril 19, 2010

Alicante, sosiego y luz radiante

En V.O.

Saber que el Tanatorio de Alicante se llamaLa Siempreviva desconcierta y tranquiliza al mismo tiempo. Cambio de tercio. De igual forma que encontrar más de cinco oficinas bancarias en un pueblo de mil habitantes delata que los ingresos de sus habitantes superan la renta media per cápita de Europa, la abundancia de tiendas de lujo en una ciudad de algo más de trescientos mil habitantes descubre que el ocio de sus habitantes se escribe con o de opulencia. El glamour que desprende una Tienda Nespresso lo pierde en cuanto colocan el mismo turnomatic que podrías encontrarte en la pescadería del Mercadona. No me sorprende no encontrar turnomatic en las numerosas tiendas de trajes de novias que hay en Alicante. Sí me sorprende que dichas tiendas no dan abasto atendiendo jóvenes en edad de merecer con sus madres, hermanas, tías, abuelas, cuñadas. Me paso por Turismo a recoger folletos – un día confesaré mi adicción a ellos. Cojo uno del Museo del Turrón y otro del Museo del Chocolate. Alicante es generosa y plana. Generosa, culturalmente hablando, por la extensa programación del Teatro Principal, del Palau d’Altea, del Teatro de Vila Joiosa, de La Llotja de Elche. Plana, geográficamente hablando, a excepción del Castillo de Santa Bárbara.



Comer, comprar y caminar, todo es empezar.

El triángulo que dibujo sobre el mapa de Alicante, ubicando los tres puntos neurálgicos de mi visita – estación de tren, hotel en la Rambla Méndez Núñez, estación de autobuses – ofrece, en cuanto a ocio se refiere, más de lo esperado en una ciudad no excesivamente grande. Innumerables restaurantes italianos. Pruebo en Sale & Pepe Pizzería. ¿Mesa para uno? La única mesa libre es para dos. Me siento contigo, ¿te parece? Degusto una Pizza Bacco. La suma de restaurantes que se anuncian ex profeso como casas de comida española, más los numerosos pubs irlandeses, más las incontables escuelas de idiomas donde aprender español, tiene como resultado el alto número de estudiantes extranjeros que tiene Alicante. Cambio el triángulo por un rectángulo y recorro Méndez Núñez, Explanada de España, Parque de Canalejas, Doctor Gadea, empiezo a callejear y acabo en una joya: el Mercado Municipal de Alicante. Otra joya de la ciudad es El Forat, el primer bar gay de la que fuera ciudad califal. Menú del día, wifi incluido, en Söda Bar. Hago caso a Jordi quien me dice “Vete a Benidorm, de verdad, no te arrepentirás.” Fideuá en Restaurante Peter en la Cala Finestrat de Benidorm. El libro que me llevo de Alicante es la recopilación de relatos de John Cheever bajo el título de Falconer.



Cómo llegar.

Si eliges el tren, desde Madrid tienes dos opciones de cuatro horas cada una: Alvia o TALGO. Si eliges el avión, desde Madrid tienes dos opciones de una hora cada una: Iberia o Ryanair. La bonita estación de tren y el próximo aeropuerto de Alicante ofrecen también la posibilidad de llegar a la ciudad desde otros puntos de la península. Si eliges el barco, puedes llegar a Alicante desde Orán o Argel. Si eliges el autobús, puedes arribar desde prácticamente cualquier país de la Europa continental. Uno de los motivos por los que me encantan las estaciones de autobuses de ciudades de costa es que las dársenas – que palabra más onomatopéyica – se encuentran al aire libre. De todas las opciones, elijo las cuatro horas del Alvia. Y de Alicante a los municipios que visité, utilicé el autobús y el coche. La proximidad de la tranquila Alicante con la ruidosa Benidorm no las convierte en ciudades rivales sino en dos hermanas que saben que lo que no ofrece una, lo puede ofrecer la otra y viceversa. Uno de los mosaicos/pinturas murales del interior de la estación de autobuses de Alicante muestra el trazado de una ciudad con ganas de ofrecerse. El texto de uno de los mosaicos lo confirma: “Bienvenido seas, viajero. Alicante le ofrece sosiego y luz radiante.”

Ahora dale al play y escucha en directo la voz de la sueca Petra Eos Marklund, más conocida como September. El tema elegido, Because I Love You.

Hasta el próximo lunes.

lunes, abril 12, 2010

Fuerteventura, o el síndrome de insularidad

En V.O.

Regreso a la isla majorera diez años después de bajarme de las plataformas y del escenario. Los motivos vuelven a ser laborales, si bien en esta ocasión es para participar en unas jornadas de trabajo sobre administración electrónica. Me espera un coche de alquiler – siempre me ha fascinado el mundo de los coches de alquiler – y el complejo hotelero Playitas Grand Resort. El lugar donde me hospedo, hecho por y para alemanes, alberga la única piscina olímpica de la isla. El cartel de “completo” cuelga en el Hotel, lleno de deportistas alemanes, que llegan a Fuerteventura en busca de concentración para sus entrenamientos. Las Jornadas se desarrollan en el mismo hotel donde me alojo. Llego a la sala reservada para el congreso y la música que recibe a los participantes es una de mis canciones favoritas en la versión que más me gusta. My Favorite Things, escrita en 1959 para el musical “The Sound of Music”. La version que suena, la de John Coltrane. El Patronato de Turismo de Fuerteventura anuncia la isla en uno de sus folletos como “La playa de Canarias”. Las playas de Fuerteventura es una de mis cosas favoritas de la isla. Otra, cambiarte de ropa en el parking del aeropuerto, al aire libre, ropa interior incluida.



Comer, comprar y caminar, todo es empezar.

Detrás de un Grand Resort siempre hay un pequeño pueblo pesquero. En el caso de Las Playitas, el pueblo conserva absolutamente el encanto del pequeño pueblo. Alojarte en un Resort tiene ventajas e inconvenientes. Una de las ventajas, tener acceso directo a la playa. Uno de los inconvenientes, correr el riesgo de no salir del Resort para nada. Recorro, volante en mano, la carretera FV2, disfrutando de paisajes que invitan a tomar alguno de los caminos que llevan a las playas. Pasear en Fuerteventura se hace, exclusivamente, en las playas o en zonas comerciales. Camino por la playa de las Playitas, de arena negra, una de las pocas en la isla majorera. Té rojo en el Café Central de Gran Tarajal. Es Febrero, aunque Fuerteventura te permite darte un baño en el Atlántico, independientemente de la época del año en la que la visites. Largo paseo por la playa de Jandía que se convierte en un viaje en el tiempo. Variedad de quesos majoreros con confitura de tomate, papas con mojo picón y arroz caldoso en La Gaviota, en pleno paseo marítimo de Morro Jable, que no Jandía. Fuerteventura fue tierra de destierro cultural y político. El libro que me llevo de la isla es la última obra de Jordi Gracia, “A la intemperie. Exilio y cultura en España”.



Cómo llegar.

Aterrizo en el Aeropuerto de Puerto del Rosario a bordo de un avión de easyJet. Una de las imágenes que más me sorprendieron hace diez años de Fuerteventura fue el aeropuerto lleno de aviones de compañías extranjeras, cual aeropuerto internacional de cualquier capital europea, junto al único avión de compañía española que volaba a diario a la isla. En la actualidad, no sólo Iberia te puede llevar a Fuerteventura en tres horas desde la península. Si dispones de tres días y de biodramina, también puedes llegar desde la península a la isla en barco. Desde el resto de islas, via Trasmediterránea y Binter. La opción más atrevida para llegar es, en plenos carnavales, utilizando un ACHIPENCO (Artilugio Carnavalero Hidrodinámico Impulsado Por Energía No Contaminante Obviamente). Cómo llegar a Fuerteventura, en cualquier caso, no es un problema. Existen muchas y muy diversas posibilidades de llegar a la isla. El problema es encontrar motivos para salir de ella y no instalarse en Fuerteventura. Despego, de regreso a Madrid, por los pelos. Que casi perdiera el avión de vuelta a la península no fue el primer síntoma del Síndrome de Insularidad, sino pura casualidad.


Ahora dale al play y disfruta del directo del musical “Priscilla Queen of the Desert” en Londres. El combinado de canciones del musical incluye “Finally” de CeCe Peniston, uno de los temas que más disfrutaba encima del escenario como La Despecho de San Francisco.

Hasta el próximo lunes.

lunes, abril 05, 2010

“Palencia, aprendiz de capital”

En V.O.

Llega la primavera. Aumenta el consumo de antihistamínicos y de fluoxetina. Su llegada no me sienta nada bien ni física ni mentalmente. De ahí que, desde hoy y hasta el próximo lunes 31 de Mayo, La Blogola se torna aventurera para compartir las anotaciones realizadas durante los últimos viajes realizados por motivos de trabajo. Después de dudar entre llamarla La Blogola Callejera o Chulazos por España, aquí tenéis La Blogola Viajera. ¿Cuántos habitantes tiene Palencia?80.000 ¿Cuántos taxis hay en la ciudad? 51. Estas son las dos preguntas que siempre realizo cuando me subo en un taxi de una ciudad que no conozco. La Tierra de Campos que acoge una capital limpia y fría, está vertebrada por el río Carrión, el ferrocarril y el Canal de Castilla, construido bajo el reinado de Carlos III. La presencia de la burguesía castellana desde el siglo XIX en la ciudad es perceptible hoy en la desaparición de las murallas de la ciudad romana que fue, en la arquitectura de los edificios y en la creación de parques y jardines. Cada Mayo regresa la Feria Chica a la también chica capital castellana que es Palencia. Época en la que ya no son necesarios los radiadores de tres metros de largo.



Cómo llegar.

Pregunta: ¿Puedo fumar? Respuesta: Si tienes tabaco… Humor Palentino. Con el mencionado preaviso, llego a Palencia en Alvia. Alta Velocidad hasta Valladolid, y desde allí hasta Palencia, el chucuchú del tren me transporta a mi pasado de viajes en Talgo. Desde la cafetería del tren, té en mano, diviso el paisaje castellano al fondo y tres moteros en primer plano. El paisaje, los moteros yla Revista Paisajes – que bien merece un post y que llegará en Junio – ayudan a hacer más ameno el trayecto de casi dos horas. En mi agenda no figuran Paredes ni Fuentes de Nava, los municipios donde dicen habitan los seres humanos más brutos de España. El taxista que me lleva de la estación de tren al hotel, al otro lado del río, me comenta que es de Paredes de Nava. Su hijo, bombero de profesión, también nació allí. El ser humano, independientemente de donde haya nacido, ha conseguido trasplantar órganos de un cuerpo a otro, llegar a la luna, congelar células madre para la curación de enfermedades... Sin embargo, no ha sido capaz de diseñar un mecanismo para que uno de los ejes de la Alta Velocidad no se congele cuando la temperatura baja de 0 grados. De vuelta a Madrid, una hora parados en Valladolid.



Comer, comprar y caminar, todo es empezar.

La fachada de la Catedral de Palencia engaña. Te da la impresión que llegas a una pequeña iglesia que, al girar en la esquina, se torna en una impresionante Catedral. La Calle Mayor, eje comercial y peatonal de la ciudad, reúne innumerables tiendas de ropa bien, librerías y pastelerías. En cuanto a pastelerías, dos palabras: canutillos de crema de Pastelería Polo. En cuanto a librerías, Iglesias y La Amarilla. Sigue el paseo. Casa del Cordón, Ribera del Duero en el Bar Alaska. Encuentro, en la Calle Empedrada una oficina de Seguros Ocaso justo al lado de un bar llamado Carpe Diem. No creo en las casualidades. Dicen del carácter castellano que es firme, directo, contundente. La gastronomía castellana, también. Ensalada templada de pulpo con Jamón Ibérico, Bacalao confitado con crema de patata y verduritas, Copita de membrillo con queso y piñones; o lo que es lo mismo, comida en La Traserilla. Dos locales de ambiente en Palencia: el Basket y el Urbana. Me gusta llevarme siempre un libro de cada ciudad que visito. Dudo entre el ensayo histórico “Palencia, aprendiz de capital” de Rafael del Valle y “A Cien Millas de Manhattan” de Guillermo Fesser. Elijo el segundo.


Ahora dale al play y disfruta del tema “Flor de Primavera” de la banda 84.


Hasta el próximo lunes.