lunes, enero 25, 2010

Hay madres y madres

Los caminos de las perversiones son inescrutables. Por ejemplo, de las perversiones que tenemos los humanos a la hora de elegir una película un domingo por la tarde entre la oferta de los diferentes canales de televisión. Dos fueron los alicientes que encontré para ver, una vez más, “Un canguro superduro”. El primero, saber que no encontraría pausas publicitarias en la televisión pública. El segundo, recordar la anécdota que Gabe me contó sobre el protagonista. A Vin Diesel se le conoce en los rodajes como hunk hunter por dormir cada noche con un chico diferente de los que forman el staff. La película en cuestión cuenta la historia de un soldado americano que se hace cargo, cual Julie Andrews en Sonrisas y Lágrimas, de un grupo de hermanos cuyo padre acaba de morir y cuya madre tiene que abandonar la ciudad por cuestiones de seguridad. La madre Vin Diesel se hace con el control de la situación con las tres claves para criar a tus hijos. Las claves son, en orden de prioridad, disciplina, ejercicio y amor.


Acudo al Tetro María Guerrero para revisitar uno de los clásicos. Bodas de Sangre de Federico García Lorca. “La navaja, la navaja… Malditas sean todas y el bribón que las inventó […] Y las escopetas y las pistolas y el cuchillo más pequeño, y hasta las azadas y los bieldos de la era.” Otro de los clásicos españoles, Pedro Almodóvar, vistió a Marisa Paredes como la madre que dibuja Lorca en Bodas de Sangre. “…es tan terrible ver la sangre de una derramada por el suelo. Una fuente que corre un minuto y a nosotros nos ha costado años. Cuando yo llegué a ver a mi hijo, estaba tumbado en mitad de la calle. Me mojé las manos de sangre y me las lamí con la lengua. Porque era mía. Tú no sabes lo que es eso […] Todo lo que puede cortar el cuerpo de un hombre […] y ese hombre no vuelve. O si vuelve es para ponerle una palma encima o un plato de sal gorda para que no se hinche. No sé cómo te atreves a llevar una navaja en tu cuerpo, ni cómo yo dejo a la serpiente dentro del arcón.”

Una de las escenas de “Todo sobre mi madre” sirvió en Thanksgiving para ilustrar el concepto de choque cultural sobre el doblaje de las películas. Ver fuera de España “Todo sobre mi madre” en versión original con subtítulos es muy edificante. Sobre todo cuando llega la escena en la que Esteban (Eloy Azorín) y su madre Manuela (Cecilia Roth) ven en la televisión de su salón el clásico de Hollywood “Todo sobre Eva” doblado en español. En Thanksgiving fue mi madre quien trinchó el pavo. Otra de las charlas que transcurrieron entre filetes de pavo y salsa de arándanos fue con Chus, también madre, José Luis y Ana. Hay madres y madres, sostiene José Luis. Todas van a la misma escuela de madres, afirmo. No seáis tan malvados, defiende Chus. Madre sólo hay una, afirma la mía. El diccionario de la RAE ofrece hasta 14 acepciones diferentes para el término madre. Ya sea en forma de Vin chulazo Diesel o de Julie musical Andrews, afortunadamente no todas la madres son iguales. Hay madres y madres.

Ahora dale al play y disfruta del espectacular regalo en forma de musical que recibieron los pasajeros de la estación central de Antwerp en Bélgica. El tema “Do, re, mi” del musical The Sound of Music.

Hasta el próximo lunes.

lunes, enero 18, 2010

En Sevilla se come mejor de pie que sentado

De lo que se entera uno viajando en un AVE Madrid Sevilla al compartir vagón con un equipo de Callejeros. Viajaban en dirección al sur en busca de nuevas víctimas para sus reportajes “a pie de calle”. A ras de suelo no es, precisamente, donde se encuentran las presentadoras de Callejeros. Nunca hubiera imaginado que en un trayecto de dos horas y media se necesitaran realizar tantas visitas a la cafetería. Tampoco hubiera imaginado que un equipo de Callejeros estuviera compuesto de quince personas. Pensé que, para estar a pie de calle, bastaba con un cámara y un presentador. Comprobé también que la envidia es la única que se salva en todas las empresas de cualquier ere. También en la televisión. La envida, para con los nuevos programas de su propio canal y sus ¿compañeros? Llego a Sevilla por motivos profesionales y se desencadena una curiosa serie de encuentros fortuitos con celebrities. El motivo de mi viaje a Sevilla no es la Cumbre de la Unión Europea de Ministros de Medio Ambiente en la que la Ministra Italiana se fue de compras a la Calle Sierpes durante una de las sesiones plenarias a puerta cerrada.


Ésta es la ruta gastronómica cultural seguida en Sevilla. Desayuno continental en el Hotel Sevilla Center junto a Vicente del Bosque. Comida en el gallego “Rías Gallegas” de Eduardo Dato, sentado. Palmera y chocolate en La Campana, en plena Calle Sierpes, de pie. Visita al antiguo Teatro Imperial, hoy Librería Beta. Lectura en el Trianero Café de la Prensa, aunque no esté en la Calle Pureza, sentado. Comida en Casa Valme en Dos Hermanas junto a Los del Río. Tapas tex-mex-sevillano en el Ajoblanco, sentado. Fiasco en la Sala Cero con la obra “La naranja completa”, que se merece una entrega para ella sola. Paseo nocturno por el Arenal y encuentro fortuito con el pasado en Santas Patronas. Desayuno bollito de leche y mollete de La Doncella, en la Calle Santa María La Blanca, sentado. La Doncella es la primera panificadora que conozco cuya radio sintoniza Radio Clásica de Radio Nacional. Paseo por el Mercado de la Encarnación, en su emplazamiento temporal desde hace cincuenta y un años. Comida en el Horacio del Arenal, sentado. Paseo por Santa Cruz, la Catedral, Jardines de Murillo. Cena en el Alcaizar en la Plaza de la Pescadería, sentado.



Flamenco y Agua de Sevilla en La Carbonería, sentado. Una copa en Sopa de Ganso, un rato de pie, otro rato sentado.Paseo por La Cartuja. Antes monasterio, después fábrica de cerámica, hoy CAAC, Centro Andaluz de Arte Contemporáneo. Exposición sobre el cartel comercial moderno de Hungría de la primera mitad de siglo XX. Muestra sobre dispositivos ópticos bajo el título “La arquitectura como trayectorias de la mirada”. Festival de aromas naturales en los Jardines de la Cartuja: tomillo, romero y lavanda. Paseo hasta el Palacio de las Dueñas: antes patio de cítricos que vio nacer a Antonio Machado, hoy residencia de la Duquesa de Alba. Comida en Casa Ricardo, antes Casa Ovidio: las mejores croquetas de la ciudad, berenjenas fritas con miel… Encontramos el rebozado sevillano, origen de la tempura japonesa. En el bar cofrade Casa Ricardo, que cuenta los días que faltan para la Semana Santa, comemos de pie. Paseo por La Alameda de Hércules. Tarta de Grosella con Merengue y té rojo en La República, sentado. Viaje de vuelta en el AVE con Isabel Pantoja. En Sevilla se come mejor de pie, a excepción del AVE.

Ahora dale al play y disfruta de Gossip y su tema “Heavy Cross”.

Hasta el próximo lunes.

lunes, enero 11, 2010

Quiero dejar de encontrar aparcamiento a la primera

A principios de Octubre de cada año recibo una carta del Ayuntamiento de Madrid recordándome que como residente en la villa y propietario de un vehículo, debo renovar la tarjeta de aparcamiento para residentes. Es octubre y faltan tres meses para que la actual tarjeta de aparcamiento caduque. Sin embargo, el Ayuntamiento me indica que, si abono dicha tasa antes del 5 de noviembre – cuando faltan dos meses para que caduque – la recibiré via correo postal. No es en octubre, ni en noviembre ni en diciembre cuando renuevo dicha tarjeta, sino a principios de Enero de cada año. Al margen de la tarjeta de aparcamiento para residentes, todas las personas que me acompañan en alguna ocasión con el coche, saben que encuentro aparcamiento a la primera. Ya sea en mi barrio, con la tarjeta de aparcamiento para residentes, o en cualquier otro lugar.

Llego a casa de Arghavan en San Fernando Valley en Los Angeles acompañado por Rafa y conduciendo un Hyundai y encontramos aparcamiento a la primera. Quedo en casa de Ana en Madrid para una triple p – película, pizza, palomitas – y mi coche y yo encontramos aparcamiento a la primera. Regresamos Marthin, Magnus y yo a Estocolmo en el Clío después de un día en el Archipiélago y encontramos aparcamiento a la primera. Regresamos a Frankfurt Rafa, Nina, Noa y Max en el Touran después de un día de campo en Hessen y encontramos aparcamiento a la primera. Llegamos Roko y yo a Lleida a pasar la Navidad y encontramos aparcamiento a la primera. Dicen que las rachas de suerte, al igual que la economía, es una cuestión de ciclos. Bien, quiero que mi racha de suerte cambie y dejar de encontrar aparcamiento a la primera.

Ahora dale al play y disfruta del tema “Wake up” de la banda “The Arcade Fire”, incluida dentro de la banda sonora de la película “Donde viven los monstruos”.

Hasta el próximo lunes.

martes, enero 05, 2010

El regalo. Último Capítulo.

La víspera del día de Reyes de 1993 amaneció de color gris. Desde la ventana de la cocina vi desaparecer el coche de mi marido entre la intensa lluvia. Me casé embarazada de él en 1962 en la iglesia del pueblo de Ávila donde nacimos. Éramos novios de toda la vida. La noche de bodas no fue la primera vez que nos acostamos pero sí la primera que me pegó un puñetazo. Antes de irse a trabajar esa mañana también me pegó un puñetazo. La última vez que mi marido me partió una ceja no pude salir de casa en dos semanas. Después de desayunar envolví en papel de regalo el chaleco de caza que le había comprado. Inicialmente pensé en dárselo durante el desayuno del día de Reyes, pero decidí llevárselo esa misma noche al trabajo. A mi marido no le gustó que me presentara sin avisar y, aprovechando la soledad del edificio Windsor, me pegó en las piernas con la porra. Ya en el suelo, siguió dándome patadas. Mientras reía, me amenazó en un par de ocasiones con el arma reglamentaria. Aproveché el regalo que le había llevado para distraer su atención y hacerme con el arma. La víspera del día de Reyes de 1993 acabó de color rojo.

Ahora dale al play y disfruta del directo de “Good Shoes” y su tema “We are not the same”.

Hasta el próximo lunes.