lunes, diciembre 07, 2009

El regalo. Capítulo 1.

[Nota: Debido al estado emocional que me provoca el mes de diciembre, desde hoy y durante las próximas cinco semanas, La Blogola ofrece un mini relato de ficción en cinco entregas. La última, el martes 5 de enero de 2010.]

Después de acabar la carrera de medicina, aprobé el examen de médico interno residente en 1992. En cuanto lo aprobé supe que las navidades de ese año iba a pasarlas trabajando en urgencias. Fue la primera vez que no disfrutaba la nochebuena con el abuelo, mis hermanos y mis padres. Mi madre se empeñó en cocinar la cena de nochebuena el día antes para meterme en un tupper la ración que no me iba a comer en casa. Tampoco me la pude comer en el hospital. Aquellas primeras nochebuena, nochevieja y noche de reyes que me pasé trabajando en urgencias empezaron tranquilas. Puse en práctica todo lo que aprendí en la universidad: gané a mis compañeros de guardia todas las partidas de poker a las que jugamos. La noche de reyes, después de la tercera partida, llegó el aviso: un hombre de cuarenta años cosido a balazos en su puesto de trabajo. El guardia de seguridad del edificio Windsor llegó con un hilo de vida. Hicimos todo lo que pudimos, aunque no fue suficiente para salvarle la vida.

Ahora dale al play y disfruta del directo de The Notwist con el tema “Gloomy Planets”.



Hasta el próximo lunes.

2 comentarios:

Danielo dijo...

Vaya, siempre tiene que morir alguien. Pobres.

Pequeña introducción a tu relato, pero ya empieza cañera. Seguiré el resto con interés.

Por cierto, mi primera entrevista de trabajo fue en el Winsord, un sábado a última hora de la tarde de un mes de febrero del 2005. Por aquel entonces fumaba mucho....

Danielo dijo...

Windsor, vaya.