domingo, noviembre 01, 2009

El papel (higiénico) de las asociaciones gays

Melodifestivalen es un festival sueco de la canción que, año tras año, se celebra para que el país elija la canción que les represente en el festival de Eurovisión. Cuestión de minorías, opinarán unos. Cuestión de estado, juzgarán otros. Al margen de valoraciones, los datos, son los que son. Una audiencia de, año tras año, más de cinco millones de espectadores, en un país de poco más de diez millones de habitantes, es una cuestión de estado. El género musical que ocupa el festival responde al nombre de schlager – petardo. La película sueca “Livet är en schlager” – La vida es petarda – narra la historia de cómo la persona que te sirve el café todos los días, por ejemplo, llega a protagonizar la edición anual de turno de Melodifestivalen y a completar las portadas de la prensa nacional.


He formado parte del proyecto COGAM – Colectivo de Gays de Madrid – durante años. Mi primer recuerdo del colectivo es la reunión de la Comisión de Educación en la que conocí a los compañeros de batalla, y sin embargo amigos, Octavio e Ignacio. El trabajo que desarrollamos – y que desarrolla – la Comisión de Educación es, en un sistema educativo mejorable, fundamental. La Comisión de Salud, por su parte, organiza regularmente un Taller de Salud Sexual para hombres y mujeres gays, lesbianas y bisexuales, altamente recomendable. Más allá de la labor de la Comisión de Educación y de Salud de COGAM, el resto de actividades del colectivo se dirige exclusivamente por y para gays y lesbianas. Otros grupos de trabajo del colectivo: senderismo, eurofans, Internet, radio, religión, teatro…



Escucho, ilusionado, a Gabilondo presentar una pieza sobre la “Guía para Padres y Madres de Hijos Homosexuales”. Me felicito por la iniciativa y me pregunto qué colectivo la habrá editado. Es la “Asociación de Madres y Padres de Gays, Lesbianas, Bisexuales y Transexuales.” Observo, estupefacto, en El Mundo las fotografías que ilustrarán el calendario de 2010 elaborado por COGAM. Un calendario que se anuncia como laico y en cuyas imágenes aparecen escenas religiosas. Voy a tomar el metro en Estocolmo y veo un anuncio de gran tamaño de RFSL, el colectivo gay de la ciudad sueca. “Cuando la vida ya no es petarda”. RFSL pregunta en el anuncio si tienes problemas de violencia doméstica. “Si es así, llámanos. Porque la vida no es siempre petarda” continúa el anuncio. Me pregunto cuál debe ser el papel de las asociaciones gays es España.


Si no pudiste disfrutar anoche de su directo en el Teatro Circo Price de Madrid, dale al play y disfruta ahora de la performance de Kings Of Convenience y su tema I'D Rather Dance With You.



Hasta el próximo lunes.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola!
Una cosa que quizá no sepas es que han echado a la calle a todos los de la comisión de salud que hacían esos maravillosos talleres. COGAM ya no es el colectivo que conociste...