lunes, marzo 09, 2009

Antes

Pablo mulle la almohada al tiempo que Sato, el galgo blanco con el que convive desde hace tres años, se mete en el cesto para dormir. Pablo se descalza mientras repasa la actividad del día. El taxi llegó cinco minutos antes de lo previsto. Le dijo al taxista que esperara unos minutos. Bajó las maletas y volvió a subir a casa. Un último vistazo, pensó. Todavía era de noche, pero no pudo evitar levantar las persianas. La casa se quedaba sola, sí, pero quería que el sol entrara por las ventanas al amanecer, como todos los días. Qué estupidez, pensó. “Sato, nos esperan unas cuantas horas de vuelo y allá donde vamos, muchos nos preguntarán qué pasó antes.”

Fotografía "Class Divider" de Leopold Kessler
Jon llega al aeropuerto. Le esperan unas cuantas horas de vuelo y de trabajo. Jon espera, sentado, a sus compañeros de vuelo, con la tranquilidad de quien espera el metro. Será la inercia, piensa. Hoy se encarga de business. Jon le da la bienvenida a cada pasajero, momento en el que aprovecha para observar detenidamente los rostros de los pasajeros. Bienvenidos a bordo. Hoy les ofrecemos, como comida de bienvenida, foie de cangrejo con eneldo. Coca cola zero para la señora del 1A, agua con gas para el joven del 3A que viaja con el galgo que va en la bodega. Jon le pide a María que averigüe adónde viaja con tanto equipaje, que averigüe qué ha sido de su vida antes.


Fotografía "Class Divider" de Leopold Kessler

Cada experiencia vivida es una línea entre dos puntos, entre dos momentos. Los puntos de la línea son: un sueño, un recuerdo, la ilusión de una mañana de ayer, la estrella fugaz a la que le pediste un deseo, un arco iris repentino, las manos de los amigos… Son los puntos que configuran nuestros caminos, nuestro mapa. El mapa donde las personas nos conocemos, nos tocamos, nos queremos, nos odiamos. El mapa se convierte en una pieza importante del rompecabezas de nuestra vida. Cada camino recorrido es una línea entre dos puntos, entre dos momentos, entre un antes y un después.


Dale al play y disfruta de la voz de Esperanza Spalding con su tema “Overjoyed” en el primer concierto organizado por Barack Obama en la Casa Blanca.



Hasta el próximo lunes.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Oye,pero que elegante es Obama en su elección de entretenimiento para sus invitados. De verdad, que clase tiene este hombre!
Esperemos que no la cague y nos tengamos que quedar con este como su mejor momento.
Nymm