lunes, febrero 23, 2009

Teca

“Me encantaría que la vida fuera un musical.” Lo que acabas de leer, aparte de ser una frase hecha, es un grupo de Facebook, una filosofía de vida, etc. Personalmente me encantaría que la vida fuera un musical. Cuatro son los motivos. Primero, porque viviríamos más tiempo. Los musicales tienen normalmente una duración superior a las películas convencionales. Segundo, porque la vida sería maravillosa. Ante cualquier problema nos pondríamos a bailar y a cantar. Tercero, porque debido al ejercicio físico que un musical requiere, estaríamos en plena forma. Cuarto (y último motivo por el que me encantaría que vida fuera un musical), porque vivir en un musical permitiría tomar prestada la vida del protagonista.



Jaime es un niño que vive con su padre y su madre. A Jaime no le gusta su padre porque es muy normal, no le ayuda a hacer los deberes, nunca quiere jugar a baloncesto con él, o porque no sabe cocinar como los padres de sus amigos. Jaime, que no vive en un musical, piensa: “¡Ojalá hubiera una biblioteca de padres!”. Dicho y hecho. Jaime acude a la Padreteca de su barrio para tomar prestado un padre que le ayude a hacer los deberes. Basta decir que Jaime, tras tomar en préstamos varios padres (el Padre Organizador, el Padre Listo, el Padre Complaciente…), decide quedarse con su padre. Las características de su padre, un Padre Normal, le convertían en uno de los padres más solicitados de la Padreteca. Dice la RAE que teca es el lugar donde se guarda algo. Al margen de la biblioteca de tu barrio, ¿qué tipo de teca te gustaría encontrar en tu barrio? ¿Novioteca? ¿Amigoteca? ¿Suegrosteca?

“Om Shanti Om” es la última película que he subtitulado. 168 minutos de metabollywood. Bollywood dentro Bollywood. La cinta cuenta la historia de amor de Om – un actor de medio pelo – con Shanti – una estrella actual del Bollywood que retrata la película. Durante las casi tres horas de película, los protagonistas toman prestado las vidas de otros personajes. Un musical no es un lugar donde se guarda algo. Un musical es el espacio y el lugar donde, a falta de padretecas, trabajotecas, noviotecas, familiatecas…, cada uno puede imaginar ser aquello que siempre quiso ser, y conseguirlo. La vida no va sobre buscarse (y encontrarse) a sí mismo. La vida va sobre inventarse a sí mismo.

Ahora dale al play y disfruta de una de las piezas del musical Om Shanti Om. Tema: “Dard-e-Disco”.



Hasta el próximo lunes.

lunes, febrero 16, 2009

Revolución

Estocolmo, otoño de 1999. Carolina y yo esperamos en el Aeropuerto de Arlanda para coger un vuelo dirección Madrid. Descubro, tras varios meses en Suecia, mi querencia por las tazas, por los mugs. Nos tomamos un café en una de las salas de espera enmoquetadas del aeropuerto. Volar no es lo que era. Y las esperas en los aeropuertos tampoco. Nos sirven el café en dos tazas de loza azul eléctrico “Made in England”. Comentamos, Carolina y yo, lo bonitas que son las tazas. Acabamos el café, las tazas vuelan con nosotros a España, comenzamos la tradición de coleccionar tazas (robadas o no). En la foto, taza azul eléctrico, la segunda por la izquierda.




Lisboa, verano de 2002. Ylva me cuenta que se acordó de robarme una taza en pleno vuelo de regreso. Su sobrina le sugiere, en pleno vuelo, robar las de Spanair. Buenos Aires, primavera argentina de 2002. Fátima me cuenta que va a la cafetería Tortoni, donde estuvo a punto de robarme una taza si no hubiera sido por el boludo del camarero, que no le quitaba ojo de encima. Madrid, enero de 2003. Rafa llega a Barajas desde NYC. En su maleta, la taza del musical RENT. En la foto, la cuarta por la izquierda. Bruselas, primavera de 2003. Ana me recomienda vía correo electrónico un paseo por Brujas y me desea suerte en mi tarea de robar una taza belga. Llámame revolucionario.

Madrid, diciembre de 2008. Vuelvo a casa en autobús después de un paseo por el centro, taza termo en mano. En la foto, la primera por la derecha. Entre las luces de navidad que iluminan las cuentas corrientes de las zonas comerciales de la ciudad, me detengo en uno de los rótulos que iluminan la Plaza de Cibeles. “Paz en el Mundo”, anuncia un cartel que bien podría ser el mensaje de Amnistía Internacional. No. Está colgado en el Cuartel General del Ejército. El Ejército no es lo que era. La RAE define Revolución como “cambio rápido y profundo en cualquier cosa.” Ejemplo de Revolución, el blog Generación Y de Yoani Sánchez. Ejemplo de NO Revolución, la, desde hace 50 años, Revolución Cubana.

Ahora dale al play y escucha el tema “Revolución” de Amaral.



Hasta el próximo lunes.

lunes, febrero 09, 2009

Exhibicionismo

Otoño de 2005. Aterrizo en California y los compañeros de la Universidad empiezan a preguntarme algo que no entiendo. ¿Cuál es tu perfil? ¿Mi perfil? Sí, tu perfil en Facebook. ¿Facebook? Sí, es una página web donde todos los estudiantes de la Universidad tienen acceso para conocer más gente, compartir fotos, quedar… Incluso hay profesores que lo utilizan para crear grupos de trabajo, compartir apuntes y demás. James, mi compañero de piso me dice “si no estás en Facebook, no existes.” Además, está genial porque puedes cotillear información sobre los tíos de clase que te gustan. Así sabes si tienen pareja, qué horarios tienen y puedes “coincidir” casualmente con ellos. Sí, utilicé Facebook durante el año en EEUU para todo lo que James me decía. Y para muchas cosas más.


Otoño de 2006. Regreso a España y dejo de utilizar Facebook. Accedo esporádicamente para aceptar a nuevos amigos, para actualizar algún dato. Nada más. Meses más tarde recibo un correo electrónico de Facebook pidiéndome que facilite una cuenta de correo electrónico diferente a la de la Universidad de California. Facebook cambia y va a ser un servicio de acceso libre. Dice mi amigo David de Georgia que la ola Facebook acaba de llegar a España. No sé si acaba de llegar, si lleva aquí algunos meses o incluso si ha llegado. Lo que sí sé es que en Estados Unidos utilizábamos Facebook para algo completamente diferente. Es posible que los usuarios de Facebook en España se piensen dos veces qué fotos colgar en tus álbumes frente a los ingenuos usuarios estadounidenses que no reparen en la información personal que cuelgan en su perfil.


Leo en El País que Google ofrece un nuevo servicio a través de Google Maps para móviles. Se llama Lattitude y localiza en el mapa a tus amigos. “Jefe, voy a llegar tarde porque estoy en un atasco.” Y el Jefe, con el Google Maps delante, pensando, “Sí, claro, estás en el atasco que se forma en el trayecto de la cama al baño.” “Cariño, me tengo que quedar hasta tarde en la oficina.” Y tú pensando “No sabía que la oficina se había trasladado a la zona de copas de la ciudad.” Algunos se llevaran las manos a la cabeza, otros se las llevaran al móvil para descargarse Lattitude y otros se las llevaran al móvil de su pareja para descargarla también. Conoces a un chico/chica, intercambias números de teléfono, te acuestas con él/ella y antes de la segunda cita ya has averiguado, Facebook mediante, cuántas relaciones ha tenido y si tiene alguna alergia alimenticia. Bienvenidos a las relaciones del Siglo XXI.

Dale al play y disfruta de la versión flamenca del “I will survive” en la voz de Pitingo.



Hasta el próximo lunes.

lunes, febrero 02, 2009

10.000

De “Perditas Durango” (papas con mojo picón) a “Huevos de Oro” (huevos estrellados) pasando por “Jamón Jamón” (croquetas de jamón). La carta del bar-restaurante La Bardemcilla, al margen de hacer honor a películas protagonizadas por la saga Bardem, rinde culto al cine en general y a la charla entre amigos en particular. Después de subir unos pocos escalones, te adentras en un espacio decorado como el salón de tu casa. Tertulias literarias, de cine, de tu último viaje. Para cenar sentado, de pie junto a la barra, en la chaise longue de la entrada. Como el salón de tu casa. Como he contado en otras ocasiones, en La Bardemcilla, como en el cine, puede pasar de todo.

De sección fija de Crónicas Californianas (noviembre de 2005) a blog independiente (enero de 2006), La Blogola sigue siendo, a modo de gramola, cierto aparato electrónico-digital que, al depositar en él un comentario, una petición, genera nuevos temas de debate para próximas semanas. Hacen leer determinadas crónicas.” Cristina (en la actualidad en Chicago) e Ignacio (en la actualidad en paradero desconocido) fueron los primeros en hacer uso de ella, de La Blogola, en el otoño de 2005. Desde un compendio de diferentes secciones (El Guiño, Letras, Sarandonga, Pie de foto, Zapping, Visite nuestro blog…), con la colaboración de amigos a un blog con (más o menos) entidad propia, pasando por cambios de colores y formatos.



“Eres lo más, eres el Coliseo, el Museo Louvre, una melodía de Strauss, un soneto de Shakespeare, el Nilo, la Torre de Pisa, la Mona Lisa… Yo soy nada y tú eres lo más.” La canción de Cole Porter de 1934 “Eres lo más”, la canta magistralmente el propio Porter. Se la canta Nat King Cole a Ella Fitzgerald, Frank Sinatra a Ether Merman, Barbara Streisand a Ryan O’Neal en la película “What’s up Doc?”. Vosotros, acudiendo a esta cita cada lunes, semana tras semana, sois lo más. Quizá seas tú mismo, o quizá vosotros, o quizá tú misma… Uno de vosotros será, esta semana, el lector número 10.000 de La Blogola. ¿Qué mejor motivo para tomarnos juntos una cerveza la próxima noche del viernes día 6 de febrero en La Bardemcilla?

Dale al play y escucha la voz de Barbara Streisand. El tema, “You’re the top.”




Hasta la noche del viernes en La Bardemcilla y hasta el lunes en La Blogola.