lunes, noviembre 17, 2008

Nuez

[Sirvan estas líneas para aclarar algunas cuestiones en referencia a los últimos post publicados en La Blogola tras la multitud de correos electrónicos, mensajes al móvil y llamadas. Éste no es un blog de pesca. Sí es apto para todos los públicos, si bien no es apto para todos los tipos de humor. En el universo de los Blogs, los hay para todos los gustos. El encuentro entre lector y Blog es, siempre, voluntario. También en La Blogola. La Blogola no es temática. No siempre habla de política, no siempre habla de sexo, no siempre habla de sus lectores, no siempre habla de su autor. La Blogola plantea, a partir de algún hecho real, alguna cuestión que pueda interesar a sus lectores. La Blogola intenta, parafraseando a Oscar Wilde, vivir, no sólo existir.]


Ahora sí, empieza a leer La Blogola de hoy lunes, 17 de noviembre de 2008.

La tradición oral de Costa de Marfil, según cuenta la Profesora de la Universidad Complutense Barbara Fraticelli, explica porqué los ancianos llevan siempre nueces en los bolsillos. En una de las fuentes del comedor de mi casa siempre hay nueces. El pasado sábado disfruté, en el comedor de mi casa, de uno de los momentos más divertidos de los últimos meses en compañía de Paz y Maribel. Cuatro son multitud. Sobre todo si uno de los cuatro es un donut relleno de nueces de macadamia. A Maribel no le gustan, a Paz sí. A mí, digamos que no me apasionan. La nuez es un fruto seco y un cartílago humano. La nuez de macadamia es una variedad del fruto seco que se encuentra en Australia.

Mi madre cumple hoy 63 años. Cuando mi madre tenía mi edad, yo ya tenía un año. Durante mi adolescencia, recuerdo a mi madre explicándome que la aparición de la nuez en el cuello de los hombres significaba el fin de la adolescencia. Asociada dicha aparición al cambio de voz, la nuez no es más que el cartílago que recubre la laringe. Sobresale al dejar el cartílago un espacio más grande para que retumben las cuerdas vocales de una forma más grave. No existe una relación directa entre la gravedad de la voz y la visibilidad de la nuez. Tampoco existe una edad concreta en la que aparece. Mi nuez no se distingue del perfil de mi cuello. La gravedad de mi voz, que recuerdo apareció a los 14 años, ha facilitado que me tomen en serio en infinidad de ocaciones.

Mi nueva Jefa, Cristina, me comentaba el otro día que el hecho de aparentar ser mayor de lo que realmente uno es ayuda, profesionalmente, a que a uno le tomen en serio. Tener una voz grave ayuda, profesionalmente, a que a uno le tomen en serio, al margen del tamaño de la nuez, añado. Día 2 en mi nuevo trabajo. Un compañero de oficina, que no de departamento, me pregunta, curioso, cuánto tiempo llevo trabajando en el proyecto, aun sin estar en la oficina. Dos días, le contesto. El tamaño de la nuez de Sébastien Charles, en el corto Une robe d'été del director Francis Ozon, es del mismo tamaño que su gayness.

Puedes ver el tamaño de la nuez de Sébastien Charles dándole al play y escuchando la canción francesa “Bang, Bang.” Intérprete original, Sheila. Puesta en escena, Sébastien Charles.



Hasta el próximo lunes.

6 comentarios:

Gonzalo dijo...

Hablando de nueces y vos que sabes de todo? Do you know the term "bust a nut"? :)

Halo dijo...

me encanta la canción

Anabel dijo...

A mi las nueces me encantan cuando son el relleno de un higo seco partido por la mitad. Mi madre les llama "casamiento" porque "une" una nuez y un higo.

Fernando dijo...

Oye, y qué es eso de ir dando explicaciones a estas alturas de blog? A ver, explíquese.
Qué afrancesado está usté desde que subtitula. Ya está bien de tanta mierda norteamericana.

Carmen dijo...

Qué casualidad... Hoy he comprado nueces, porque me encantan, y no había leído aún La Blogola...

Mar dijo...

José Luís, !cómo me gusta tu reflexión sobre la nuez, la edad, y la gravedad de la voz!
Como mujer profesional siento que la falta de nuez, gravedad en la voz, y la edad a veces llegan a ser un problema para que te tomen en serio profesionalmente. Claro está, esto sucede a menudo en contextos donde hay muchas nueces y poco ruido ;)

Un besazo desde Miami!