lunes, octubre 27, 2008

Pescar

Antes. Treintañero con formación universitaria, idiomas, experiencia laboral repasa los anuncios de trabajo de El País de los Negocios sin prestar mucha atención. No voy a enviar mi currículo a esta empresa – piensa ante una oferta interesante – porque no me van a llamar. El mismo treintañero se toma una copa en un local un viernes por la noche. Entre amigos, comentan la semana, comparten deseos y frustraciones. No voy a acercarme – piensa ante la posibilidad de conocer a un chico tan atractivo – porque no le voy a interesar. El mismo treintañero ojea y hojea un folleto de formación de postgrado. No voy a enviar la solicitud – piensa ante la hoja que muestra dos de los master que siempre quiso hacer – porque no me van a preseleccionar.

Ahora. Añadamos algunas canas al treintañero. Hay varias ofertas de trabajo en cuyos procesos de selección le gustaría participar. Sería genial trabajar más cerca de casa y tener un mejor jefe, ¿no? – piensa el treintañero – así que antes de que acabe la semana tengo que enviar los cuatro currículum. Volveré a llamarles – piensa en los amigos con los que se lo pasa bien – para que nos veamos a lo largo de la semana, al salir del trabajo, nos tomemos algo, nos echemos unas risas. Ya tengo toda la documentación – piensa el treintañero después de haber rellenado varias solicitudes para cursar diferentes master – así que tengo que enviarla antes del próximo lunes.

Dice Ignacio que para poder conseguir un objetivo – ya sea profesional, personal o académico – hay que lanzar muchas cañas de pescar a la vez. Cuantas más cañas plantes en la orilla, más posibilidades de pescar una buena pieza. Cuando, una vez plantadas varias cañas, dos ejemplares pican a la vez, con habilidad, fuerza y energía, siempre es posible conseguir las dos piezas, los dos objetivos. Sin embargo, no siempre tienes la habilidad, fuerza y energía necesaria para conseguirlos. El problema llega cuando todas las cañas plantadas en la orilla han conseguido pescar una buena pieza. ¿Qué haces cuando son varias las ofertas de trabajo, varios los chicos que te gustan y con los que te lo pasas bien, varios los master para los que te han preseleccionado?

Dale al play y escucha el tema Kamikaze de Amaral.



Hasta el próximo lunes.

6 comentarios:

Gonzalo dijo...

gracias a la diferencia horaria y a mi 'noctambulismo', esta semana soy el primero!

Mucha gente piensa que los demas son los que tienen suerte. Yo creo que la suerte no sirve de nada si uno no esta atento en el momento en que esta se nos presenta!

De todos modos! Mucha suerte!

Halo dijo...

disfrutar, lo que haces es disfrutar!!!!

marisabel dijo...

Siempre pasa, todo surge a la vez.
Pero prefiero el estrés de no saber que elegir al estrés de no tener donde elegir. Suerte y quedáté con todo lo que puedas, haciendo encaje de bolillos a veces es posible, ja,ja,ja...
Estoy de acuerdo con tu amigo Ignacio, yo añadiría (además de las cañas)paciencia y perseverancia.

pubertito dijo...

Amaral no, tío.
NO.

Anabel dijo...

Estoy con pubertito... esto es lo peor...

Hombre, las cañas con una tapita de jamón o de tortilla, vale, pero a palo seco...!!!

Que sí, que esto es lo que pasa... que en cuanto tienes novio, todos quieren salir contigo.. y cuando tienes curro te ofrecen otro.. así es la vida! my friend...

Besos gordos a tutiplén!!!

Azrael Keroak dijo...

¡¡Qué listo es el Ignaci!!
La verdad a mí es que lo de las varias cañas me sirvió para conseguir mi plaza de funcionario.
Lo probaré ahora con los chicos.

Por cierto, el cebo.. mejor variado, no?

PD: perdona por leerte con tanto retraso, pero es que no doy abasto :$