lunes, septiembre 29, 2008

Pitbull

Gracias a todos por la cálida acogida. Por un lado, los comentarios. Gracias a la Doctora por ser, una vez más, la primera en comentar; a Fernando y a Ylva por hacer un hueco desde Asia; a Marisabel por recordarme que ha empezado el cole; a Ros por sus órdenes; a Nela por sus sueños; a Mimi por sus investigaciones; al anónimo por compararme con el nuevo anuncio de Coca Cola. Por otro lado, los mensajes al correo electrónico. Gracias a Paz por sus interrogantes; a Ana W. por catalogar este blog como de primera; a Raúl por su caudal; a Gonzalo por su amistad y su humor; a Cristina por haberse marchado a Reino Unido; a Chus por su espontaneidad y por ser mi talismán; a Sergio por dar señales de vida; a Jose por su ayuda; a mi hermana por su fidelidad. En definitiva, Muchas Gracias a TODOS los que leéis La Blogola. Ahora, al turrón.

“Dicen que cuando en Nueva York son las tres de la tarde, en Europa son las nueve de diez años antes.” Así empieza la recopilación de “Historias de Nueva York” del periodista Enric González publicada por RBA. Cuando me marché a California, muchos de vosotros me preguntasteis por el shock cultural. A todos os respondí que sí, que, al otro lado del charco, el día a día era diferente. Las diferencias, sin embargo, las iba incorporando a mi cotidianeidad sin darme cuenta. Cuando regresé a Europa, al margen del jet lag producido por la diferencia horaria, experimenté el llamado shock cultural en mi propio país. No entraré ahora en los
detalles del Cultural Shock. Sí, la sociedad norteamericana tiene tantas virtudes y defectos como la sociedad española.


Son muchas las diferencias entre norteamericanos y españoles. Allí, las tiendas no cierran ningún día de la semana - gracias a Ana por la foto en su reciente visita a Boston - la inversión en investigación y desarrollo es ingente, el acceso al alcohol está más restringido que el acceso a las armas, los complejos no figuran entre sus características culturales, las minorías son respetadas legalmente, los candidatos a presidente no pueden haber nacido fuera de su país y utilizan a sus familias en las campañas electorales, las oportunidades laborales y académicas son mayores, la mayor parte de sus universidades ocupan primeros puestos entre los mejores centros académicos del mundo, el respeto por la propiedad privada es real, su experiencia democrática nos adelanta algo más de algunas horas, la candidata republicana a la Vicepresidencia de Estados Unidos se permite hacer el siguiente chiste.




“¿Sabéis que diferencia una mujer todo terreno de un Pitbull? El lápiz de labios.” Así amenizaba Sarah Palin uno de sus discursos como candidata a la Vicepresidencia en la próximas elecciones en Estados Unidos. La candidata se presenta a sí misma como una mujer fuerte, capaz de criar a una gran prole en los valores cristianos al tiempo que es miembro destacada de la Asociación Nacional del Rifle. No qué me aterroriza más. La actual Gobernadora de Alaska comparándose con un animal agresivo y peligroso o bien los votantes republicanos riéndose con el chiste y arengando a su candidata blanca. Hablábamos de las diferencias entre Estados Unidos y España. No imagino a un candidato a Presidente del Gobierno comparándose con un animal potencialmente peligroso ni al votante medio español – más infiel que el norteamericano – carcajear al escuchar semejante comparación en el transcurso de un mitin.

¿Nos vemos el próximo domingo en Madrid?

“Have a Nice Day” dándole al play para escuchar a Stereophonics.



Hasta el próximo lunes.

lunes, septiembre 22, 2008

Nada

Lunes y Septiembre, las unidades de tiempo que más me ponen. Lo sé, soy un tipo raro. Nací un lunes, día de energías renovadas, comienzo de semana, una nueva oportunidad para empezar de nuevo. No nací en septiembre, mes de pilas cargadas, comienzo de año, una nueva oportunidad para la vida. Hoy es lunes y septiembre. Después de un año, después de mi travesía del desierto, he vuelto con las pilas más cargadas que nunca, con más voluntad de empezar de nuevo que nunca, con más ganas de aprovechar las oportunidades de la vida que nunca. He vuelto y no es sólo un buen propósito de año nuevo. Lo he hecho para quedarme.

¿Qué ha pasado durante los últimos doce meses? He acudido a decenas de entrevistas de trabajo, decepcionado a antiguos amigos, acabado proyectos, coleccionado trabajos temporales, conocido a personas, tocado fondo, acudido a una boda, superado crisis, recopilado amantes, despedido a amigos, cambiado de compañeros de piso, montado en bici, sufrido varios ataques de lumbago, aprobado exámenes, adelgazado, viajado, engordado, querido a mi familia, pensado en mi abuela, tomado prestado dinero, vendido libros, recibido clases, bebido alcohol, devuelto dinero, enfermado, impartido clases de inglés, tenido sexo, recuperado amistades, empezado proyectos, robado, conseguido un trabajo a tiempo completo, conocido a Carlos.

¿Qué va a pasar los próximos doce meses? Voy a aprender a nadar, devolver todo el dinero que me han prestado, realizar el curso de adaptación pedagógica, leer los domingos por la tarde, tener sexo, trabajar duro, mantener amigos, hablar menos, respirar mejor, recuperar amistades, escribir más, organizar fiestas, solicitar realizar el doctorado en Estados Unidos, querer más, fortalecer los músculos de mi espalda, pensar menos, empezar proyectos, perdonar, mantener mi recién estrenado trabajo a tiempo completo, conocer a Noa, comer mejor, pedir perdón, ahorrar, cuidar mi salud, dar alegrías, mejorar mi sueco, asistir a un par de bodas, acabar mi travesía del desierto, conocer más a Carlos.

Julia, quien me ha acompañado en la travesía del desierto, me dice que el único propósito a realizar es hacer. Hacer y no pensar. Si lo hubiera pensado, no me hubiera apuntado a clases de natación. Jueves, primer día de clase: “Buenos días, ¿la clase de nivel 0? – Yo soy el monitor, pero a esta hora sólo hay una clase y es de nivel 1 – Mejor me voy a mi casa… - No, ya que estás aquí, nada. Vete para allá de crol y vuélvete de espalda. Nada.” Martes, segundo día de clase: “Buenos días… - Al agua, quiero que hagáis dos largos de crol punto muerto, dos de espaldas, otros dos de crol completo… ¿Entendido?” Jueves, tercer día de clase, llego al vestuario. “Buenos días” Un hombre, de espaldas, se acaba de poner el bañador. Vaya culito pienso. Se gira y me da los buenos días el juez más guapo de la Audiencia Nacional.

Dale al play y escucha el tema Rentrée de Grande Marlaska.



Hasta el próximo lunes.