lunes, junio 18, 2007

Síndrome de Estocolmo

- Disculpa, ¿nos conocemos?
- En realidad somos vecinos…
- Llevas días siguiéndome… ¿te puedo ayudar en algo?
- Pensaba que no te habías dado cuenta…
- Hace días que me di cuenta que me vigilas… No te ví peligroso y pensé “vamos a jugar un rato”…
- …
- ¿Tienes un perro, no?
- Sí…
- ¿Nos tomamos una cerveza?




Has escuchado el tema Suddenly I See interpretado por KT Tunstall.


Todo empieza en Estocolmo. En 1973, hace ahora 34 años, un atraco en un banco de la capital sueca, los ladrones retuvieron a los empleados del banco durante varios días. En el momento de la liberación, un periodista fotografió la escena en que una de los rehenes y uno de los captores se besaban. Este hecho sirvió para denominar como “Síndrome de Estocolmo” las conductas de afectividad que muestran algunos rehenes hacia sus secuestradores y viceversa.

La primera novela de José Luis Sampedro se titula Congreso en Estocolmo, cuyo protagonista es un catedrático de matemáticas de un instituto de Soria que es invitado a un congreso en la capital sueca. Allí conocerá a colegas de profesión que le harán replantearse su forma de vida. Fue también en Suecia donde por primera vez me pasó algo que se ha vuelto a repetir en los últimos años. La última ocasión, hace unas semanas. Estocolmo, una noche del otoño de 1999. Dejan y yo nos tomamos una copa en un bar de ambiente del centro de la ciudad. Flirteo con el camarero y, él detrás de la barra, yo delante, empezamos a besarnos. Después de invitarme a una copa y besarme de nuevo me pregunta: “¿Ves aquella chica de los pantalones verdes?” Sí, le respondí. “Es mi novia.”

Años más tarde, una tarde de verano de 2002 en la capital sueca. Estamos invitados a una fiesta en una azotea del barrio de Kungsholmen. Grupo muy heterogéneo de gente que baila, bebe, charla y flirtea. Empezando por el final, flirteo con el anfitrión y dj de la fiesta. Después de un par de copas y de abierto flirteo, me espeta: “Espera un momento, que quiero presentarte a mi novia.”


California, enero de 2006. Estoy trabajando en el despacho de la Universidad cuando entra un chico preguntando por Carola. “¡Qué alumno más guapo tiene mi jefa!” pensé. Antes de preguntarle nada, me saluda, abre su mochila y deja una bolsa sobre la mesa. “¿Puedes decirle a Carola que le dejé su comida? Se la olvidó esta mañana al salir de casa…”

Madrid, otoño de 2006. Salgo de la biblioteca y mi amiga Ana me presenta a un par de amigos suyos, Toni y Rafa. “¡Qué bueno está Toni!”, pensé. Semanas más tarde de flirteo abierto con Toni, tomando un café, llega Ana con una amiga, Carmen, novia de Toni.

Mi amiga Anna solía decirme que lo que me ponen a mí son los retos. Después de un par de semanas secuestrado en el tercer piso de mi mismo edificio, vuelvo con un diagnóstico de mi médico de cabecera: Síndrome de Estocolmo. Después de seguir durante varios días a mi vecino, F. V. P. A., éste me ha retenido en su casa casi dos semanas. Quería saber por qué le seguía y si trabajaba para algún servicio secreto de algún país. Mi médico María Jesús me ha confirmado que padezco el síndrome de la capital sueca, por lo que no soy objetivo al recordar aquí cómo me ha tratado durante el cautiverio. ¿Alguien ha sentido alguna vez atracción o afectividad hacia la persona que le estaba haciendo daño?



Esta semana, doble ración musical. Disfruta del directo de Jack Johnson, compañero de la Universidad de California. El tema, Upside Down.



Hasta la próxima semana.

13 comentarios:

tessjano dijo...

Yo también he sido secuestrado desde hace un par de semanas. Se llaman "apuntes" y son bastante malvados... Ays, muchacho, ¡qué cosas más extrañas te pasan! jajajaja... Pero claro, como persigues a la gente ahí en plan KGB, pues normal...

¿Sabes algo de tu proyecto? ¿Y de lo de Bruselas? Yo lo único que sé es que mañana tengo mi examen de Alemán y feneceré como un campeón, teniendo que venir en septiembre a hacer un cutre examen de 3 temas... ¡Qué tristeza! Pero bueno... A pesar de tu secuestro espero que estés bien y que tu vecino haya sido un buen anfitrión ofreciéndote sexo y ferrero roche a partes iguales :P

Besos

Halo dijo...

yo te deseo lo mismo que tu amigo... me ha gustado mucho el post hoy!!! y jack johnson... tevienes a ver a rufus w. este jueves???

marisabel dijo...

Qué jodio! y yo pensando que no colgabas posts porque estabas muy ocupado con el proyecto del curso!

aquí no hay quien viva dijo...

El proyecto se titula:
"El vecinito de arriba"
jijiji

Anónimo dijo...

LEe la contra de la vanguardia de hoy martes 19 de junio de 2007, encontraras un sumo placer en lo que dice sobre amorios y secuestrosy te hara pensar.

aitb dijo...

Alguien ha sentido alguna vez atracción o afectividad hacia la persona que le estaba haciendo daño?

humm hum... buena question... nunca me ha passado.. pero.. si, puede ocurrir q alguien ha q k quieres acaba haciendote daño mas tarde.. aunque.. qdo esso ocurre.. la afectividad muere.. asy lo veo yo...

:)

beijos de portugal

marisabel dijo...

Holaaaa! Hay alguien en casaaaa?
Este sigue secuestrado. Chicos, si no contesta de aquí a una semana habr´que hacer algo no?

José Luis dijo...

Férias,
muchas gracias por tus besos desde portugal

Marisabel,
Ya no estoy secuestrado... Él tiene llaves de mi casa, yo de la suya, él currando, yo...

J.

marisabel dijo...

Pero bueno, bueno, bueno... habemus papa?

mira que eres linda! dijo...

de este tipo yo ya no me creo nada...
en nuestro pueblo hay un dicho: "eres más mentiroso que el alejo" así que vosotros mismos...

No creo que puedas sentir nada agradable hacia aquél que te hace daño... es incompatible y el cerebro no lo asimila... (según dicen en el curso ceac de psicología que he hecho y en el que te regalan un diván y todo!)

marisabel dijo...

ja,ja,ja,ja...

ay qué calor!!! dijo...

marisabel, a que tú también conoces el dicho??????

Laura dijo...

Mejor que te secuestren a que te ignoren.. puestos a hacer daño... Congrats(?)