lunes, abril 23, 2007

Rojo (Microrrelato)

No quería saber nada de las personas que Mario iba a contratar. Mientras el camarero de la Cafetería Boulevard preparaba nuestros cafés, le conté a Mario los detalles del día del concierto. Mientras yo me empeñaba en explicarle los motivos, él se limitaba a preguntarme qué tenía que hacer. No había amanecido cuando sonó el despertador. Dejé a Marcos que siguiera durmiendo, me levanté y me preparé un té. Mi mejor momento del día: de pie frente al ventanal de la cocina, en albornoz con la taza en la mano, observando cómo se van encendiendo las ventanas de la ciudad. “Si cambias de opinión, llámame hasta 24 horas antes. No después.” A falta de unas horas, sentimientos extraños se entremezclaban: dudas, nervios, vértigo. Llamé a Mario con la esperanza de que olvidara el asunto, aunque sabía que no iba a contestar el teléfono. Acompañé a Marcos a comprar unos zapatos para el concierto. Con la ingenuidad de un niño, me preguntó sobre las piezas que íbamos a tocar al mismo tiempo que me preguntó sobre las presiones que recibía por parte de mis compañeros. Sus preguntas me confirmaron porqué no le había contado nada del asunto. Con la misma ingenuidad, me animó: “Todo se arreglará.” Entramos en el Teatro, besé fugazmente a Marcos, la azafata me acompañó a mi camerino. Como era habitual, nadie me dirigió la palabra. Subí al escenario y me coloqué. Mientras esperaba al resto de mis compañeros a que se colocaran, sola frente al telón bajado, escuchaba el murmullo de la gente que iba llenando las butacas del Teatro. Pese a su ingenuidad, Marcos no dejaba de sorprenderme. Apareció en el escenario con un tulipán blanco en la mano: “Guárdalo debajo de tu asiento, Marta, te dará suerte.” Ser la única mujer en una orquesta sinfónica no había sido fácil. Se levantó el telón y el tulipán se llenó de sangre.

Dale al play y disfruta del directo de Mika y su tema “Ring, ring”



Hasta la próxima semana.

1 comentario:

Tejanito dijo...

Uhmmm... ¿Lo de la sangre hay que tomárselo como simbólico o literal? Jejejeje. Es broma. Me encanta como escribes, como mezclas los hilos, eh. Empezando ahí, como suelo yo decir, "a capón".

Pues nada, la graduación estuvo guay. Te habría gustado. Y en la cena hablamos de ti. Eres toda una eminencia en la clase. Nada como tus cáusticos comentarios hacia el deplorable antropólogo social ;)