lunes, abril 16, 2007

Próxima Estación (Microrrelato)

La puerta tocó el timbre. Es viernes, 6 de mayo de 2005. Acabo en Sagasta, paseo hasta Velázquez. El reloj de la cocina marca las 22:40 horas. Final y comienzo de la Línea 7. Las Musas. El cazo dibujó a las ollas. Sentado sólo en uno de los primeros vagones. Según llegaba a cada estación, el andén pasaba casi de largo. Y la gente que allí esperaba, también. Muchos tenedores sueltos, muy limpios y arregladitos para canalizar toda su energía en los locales de copas del centro de Madrid. El andén de cada estación pasaba casi de largo. Y los tenedores que en él esperaban, también pasaban casi de largo. Les veía muy fugazmente. En uno de los andenes, una cuchara se peleaba con un cuchillo. Como mi vagón era uno de los primeros, entre todas las paradas, sólo un plato se subió al vagón en el que yo estaba sentado. El andén, los tenedores, la vida… pasaban de largo. El timbre abrió la puerta, y una puerta con una maleta esperaba ser recibida.

Hemingway le dijo al ascensor que vivimos pensando que llevamos otra vida de repuesto guardada en una maleta. Había metido en la maleta todos los platos, tenedores, cuchillos y cucharas que había recogido en el metro. Estaban convencidos que todas las cosas que no habían hecho en esta vida; otros platos, tenedores, cuchillos y cucharas lo harían en la vida de repuesto que guardaban en su maleta. Las ollas querían ver el dibujo del cazo, pero Hemingway robó las ollas y las metió en la maleta con los platos, tenedores, cuchillos y cucharas. Subí las escaleras del metro descalzo, sin ropa. Una sartén me preguntó por mis calcetines y recordé que no había apagado el horno. Sentados en el salón, las puertas, el timbre y el cazo lloraban desconsoladamente, mientras el sofá les reconfortaba. Hemingway había huido con su maleta llena de ollas, platos, tenedores, cuchillos y cucharas. El ascensor me llamó al móvil para contarme que había dejado escapar a Hemingway con la maleta, pero que se había quedado con su otra vida.


Os dejo con el directo de Muchachito Bombo Infierno y su tema “Si tú, si yo, sí, no”



Hasta la próxima semana.

4 comentarios:

TEJANITO dijo...

¡Hala! Llevo un par de semanas desconectado de tu blog, a ver si me leo los relatos que quedan, que ando apretado de tiempo. Jejeje. Pero este me ha encantado. Muy simbólico.

Ays, ¡Qué envidia me das! Escribes tan bien y se te ocurren esas imágenes tan chulas de platos, ascensores y andenes... :D

Saludetes

Halo dijo...

esta bien son pelín surrealistas pero bueno... molan...

Anónimo dijo...

Es el mejor de los microrrelatos que has publicado en la blogola. Enhorabuena "mostruo".

maría josé dijo...

He sido yo, mariajo, pero no sabía como hacer aparecer mi nombre.