lunes, marzo 26, 2007

Anteayer (Microrrelato)

Llegamos a casa. Manuel cerró la puerta tras de sí, y con la misma tranquilidad con la que salimos del taxi, empezó a deshacerme el nudo de la corbata. Le besé, pero giró la cabeza. Mientras su mano derecha desabrochaba los botones de mi camisa, su mano izquierda me sujetaba las manos detrás de la espalda. Retrocedí un paso y apoyé la cabeza en la pared. Me descalcé y le susurré a Manuel que se desnudara. Retrocedió un paso y, a oscuras, empezó a dejar su ropa en el suelo, en el pasillo. Intenté quitarme la poca ropa que me quedaba, pero Manuel me empujó de nuevo hacia la pared. Él, de pie, desnudo. Yo, frente a él, con unos pantalones demasiado ajustados y una erección que Manuel empezó a tocar con su mano derecha. Su mano izquierda volvió a bloquearme las mías entre mi espalda y la pared, mientras su lengua recorría mi torso.

Recorrimos el pasillo hasta la habitación con la misma lentitud con la que Manuel lamía mis pezones. Me quité los pantalones y me tumbé en la cama, boca arriba, desnudo. Manuel empezó a gatear encima de la cama, sin quitarme el ojo de encima. Acercó sus labios a mi boca y aproveché para tumbarle boca arriba, para sentarme sobre él, para mantenerlo controlado. Tenía a Manuel inmovilizado sobre la cama. Sus brazos por encima de su cabeza bajo mi mano izquierda. Empezamos a besarnos, a mordernos los labios. Utilicé la lengua para recorrer el pecho de Manuel hasta el ombligo. Noté su erección en mi pecho, y me susurró que quería sentir la mía. Le vendé las manos, colocó sus piernas sobre mis hombros, acerqué mi erección a la suya, a su escroto, a su recto. Con la misma tranquilidad con la que llegamos a casa o con la que nos desnudamos, empecé a penetrarle, lentamente, deteniéndome para que disfrutáramos de la larga noche de sexo que nos quedaba por delante.


Para los que estéis hoy lunes 26 de marzo en Madrid, acudid esta tarde a la
Jornada de Cine en la que participo. Os dejo con Natasha Bedingfield y su tema Unwritten.



Hasta la próxima semana.

lunes, marzo 19, 2007

Calladas como putas

Una de las protagonistas de Dreamgirls, Effie, canta “Yes, dreamgirls can make your dreams come true.” Dreamgirls pueden hacer tus sueños realidad. Uno de los mayores conflictos que el ser humano debe gestionar cada día es mantener la confianza en el ser humano. Que una persona en el metro se levante para dejar el asiento a una mujer embarazada; que un funcionario no brame mientras una persona intenta realizarle dos preguntas; que doscientas mil personas recuerden qué significa mentir, engañar, falsear. Sobre falsear, el Diccionario de la Rae dice “Dar a la mentira apariencia de verdad; Inducir a alguien a tener por cierto lo que no lo es, valiéndose de palabras o de obras aparentes y fingidas.” Quizá Dreamgirls puedan ayudarnos a mantener la confianza en el ser humano, pero debemos ser nosotros mismos los primeros que debemos creer en nuestros proyectos, grandes o pequeños, y hacerlos realidad.

Leo en
El Pais que 162 personas fueron detenidas el pasado año en Suecia por comprar sexo. La detención de una persona en el país escandinavo por utilizar los servicios sexuales de una prostituta acaba, en la mayoría de ocasiones, con el pago de una multa. En algunos casos, el cliente acaba condenado cumplir hasta seis meses en prisión. Los suecos – y las suecas – creen que la prostitución va en contra de la igualdad entre mujeres y hombres. ¿Qué fue primero? ¿El huevo o la gallina? ¿La oferta o la demanda? Suecia cree que sin demanda no hay oferta, por lo que se ha convertido en el único país de la Unión Europea que penaliza al cliente.

Depositamos demasiada confianza en el resto de los seres humanos. Ésa es la cuestión. Esperamos demasiado de quien nos cruzamos en el ascensor, de nuestro compañero de trabajo, de la mujer que se gana la vida a cambio de sexo, o de la mujer que se la gana trabajando en el Congreso de los Diputados. En cuanto a las prostitutas, el
Colectivo Hetaira afirma que tan sólo un 5% de las mujeres que se dedican a la prostitución en España lo hacen libremente. El resto son víctimas de proxenetas, mafias de explotación sexual, clubes… Una iniciativa parlamentaria de Izquierda Unida planteaba la regularización de las trabajadoras del sexo. Los votos del PSOE, PP y CIU lo han impedido, declarando que la prostitución “no cumple los requisitos de dignidad básicos para ser considerada un trabajo.” ¿Qué fue primero? ¿El huevo o la gallina? ¿La dignidad o el trabajo? La resolución aprobada por el Congreso de los Diputados ni prohíbe la prostitución ni penaliza a los clientes. Es decir, que seguimos como antes. Mientras, las diputadas socialistas, populares, convergentes, las representantes sindicales, las periodistas progresistas… calladas como putas.

Cierra la puerta, sube el volumen, levántate de la silla, pulsa el play y disfruta con Jambo Loco de La Excepción. Atención a la letra.




Hasta la próxima semana.

lunes, marzo 12, 2007

¡Es la economía, estúpido!

En el tema “Por la noche”, Mala Rodríguez canta “Cualquiera cuestiona, pocos responden, dime cómo, cuándo, dónde, somos los mismos con dinero y sin dinero.” Leo en El Pais “El presidente del BBVA dice que "no se avergüenza" de su sueldo de 9,77 millones de euros.” Cuenta el diario que dirige Javier Moreno que recientemente se conoció el salario que Francisco González cobró el pasado año. Un periodista le preguntó si podía hacer algún comentario. El gallego respondió que no hablaba sobre cuestiones personales, defendía la transparencia del banco que preside y afirmaba no sentirse avergonzado de cobrar casi diez millones de euros anuales. Desconozco si González está de acuerdo don Mala Rodríguez cuando canta “somos los mismos con dinero y sin dinero.”

Bill Clinton ganó a Bush padre en 1992. Acabada la Primera Invasión de Irak, no eran buenos tiempos para la economía de los estadounidenses. Sus preocupaciones eran, por tanto, el desempleo, los salarios o el poder adquisitivo. Fue entonces cuando Clinton acuñó la conocida frase “¡Es la economía, estúpido!”, verbalizando cuáles eran los asuntos que les preocupaban a los americanos. En Estados Unidos, las élites dirigentes ganan cuatrocientas veces más que el resto de trabajadores. Paul Hodgson, analista económico de la Corporate Library, afirma que el salario elevado de un directivo no significa necesariamente una buena gestión o un éxito empresarial. Hodgson ilustra la situación con un ejemplo. Toyota ha desbancado a General Motors como primer fabricante de automóviles en Estados Unidos. La suma de los salarios de todos los miembros del Consejo de Administración y el Equipo de Dirección de Toyota no alcanza el salario de uno de los Directivos de General Motors. La preocupación por el poder adquisitivo de los americanos ha convertido en la japonesa Toyota en su primera elección a la hora de comprar un coche.

Macroeconomía. Son diez los españoles que han entrado en el reducido círculo de las personas más ricas del mundo, recientemente actualizado por la revista Forbes. De los diez españoles, ocho se dedican a la construcción. Teniendo en cuenta que Forbes sólo incluye en el listado a las empresas de las que se dispone información pública sobre sus beneficios y que la lista está formada por empresarios cuyas fortunas superan los 10.000 millones de dólares, el hecho de tener a 8 constructores españoles en el listado es, al menos, inquietante. La propia publicación se cuestiona de la estabilidad de la situación – uno de los constructores españoles perdió el 30% de su fortuna en tres días por un “ajuste” del precio de las acciones – preguntándose si además de encontrarse en su listado, las constructoras españolas están también dentro de una burbuja. Dice José Manuel Garayoa en La Vanguardia que “lo bueno y lo malo de las burbujas es la forma arbitraria y caprichosa que tienen de aparecer… y luego de explotar.”

Microeconomía. La OCDE afirma que las propiedades inmobiliarias en España están sobre valorizadas un 30%. Este crecimiento no se debe a razones económicas fundamentadas – aumento de la competitividad española, incremento del PIB español - sino a razones estrictamente especulativas. Antes de que explote la burbuja inmobiliaria española, un apunte cultural. A la derecha tenéis la Agenda Cultural, que actualizaré mensualmente. En Marzo, el Festival de Cine de Málaga, las IV Jornadas de Cine y Sexualidad – en las que participo – y el Certamen Literario de Cartas de Desamor.

Dedícate siete minutos de relax musical con el medley de tres de los cinco temas nominados a la mejor canción en la pasad edición de los Oscar, incluidas en la película Dreamgirls.



Hasta la próxima semana.

lunes, marzo 05, 2007

¿Te apetece follar?

Os dejaba la semana pasada con los británicos Razorlight. Uno de los temas que más me gustan es “Who needs love?” o “¿Quién necesita amor?” El atractivo líder del grupo Johnny Borrell canta que está cansado del amor, que está harto, que ha tenido más que suficiente. El diccionario de la Real Academia de la Lengua define al amor como el “sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.” Amor y sexo. Para algunos de vosotros será lo mismo, para otros tantos, dos cosas bien distintas. Hace unos días, Manuel Díaz Prieto reflexionaba en un artículo en La Vanguardia sobre las personas que, por motivos bien distintos, no practicaban sexo: “asexuales, célibes, jóvenes vírgenes, casados aburridos…” A éstos últimos los estadounidenses los llaman TINS (Two Incomes No Sex). Aquí en España podríamos llamarlos DNSF (Dos Nóminas Sin Follar). Quizá amor y sexo no sean la misma cosa, pero tienen en común ser dos razones por las que seguir durmiendo cada noche junto a otra persona.

¿Recordáis el tema “Love is in the air”? John Paul Young cantaba hace treinta años que el amor se podía encontrar allá donde miraras. ¿Quién se anima a versionar el tema? “Sex is in the air”. Amor y sexo, dos elementos que aparecen en cada trama de Anatomía de Grey y dos motivos por los que he dejado de ver la serie para seguir las aventuras de Michael Scofield y Lincoln Burrows en Prison Break
. Amigos me preguntan, ¿qué tiene Prison Break? Son muchos los motivos para ver la serie: la posibilidad de ver hombres corriendo constantemente, el gran trabajo de los actores (incluidos los malos, que no los prisioneros), enseña sin tapujos los trapos sucios de la Administración Norteamericana y ni el amor ni el sexo están presentes en todas las tramas. Hay vida más allá de los cuatro lados de una cama.

Sexo y amor, dos motivos en orden cronológico para (man)tener una pareja. La estadounidense Michele Winer Davis en su libro “The Sex-Starved Marriage” – El Matrimonio hambriento de sexo – se cuestiona si realmente las parejas casadas follan menos o si sólo es una cuestión de la que ya se habla abiertamente. Para saber realmente qué buscamos las personas a la hora de buscar pareja, me he puesto manos a la obra. He buceado por la red
y estos son tres ejemplos de personas que buscan pareja. Marcos dice “Buen tío busca otro buen tío para aprovechar mejor la vida, a ver si me toca la suerte de encontrar a alguien que me aporte algo nuevo y al revés también.” Paula se define como “muy trabajadora, sincera e independiente, buscando relación estable con un hombre con los pies en la tierra.” Por último, a Marta le gusta “disfrutar de la vida con mis amigos, pero busco una mujer especial con quien también disfrutar y compartir mis ilusiones, mis momentos, y sobre todo, que me haga sentir.” ¿Para cuando un anuncio en el que se incluya un mejor tercer motivo – al margen de amor y sexo – para encontrarla? “Busco pareja para compartir hipoteca.”

Qué pena que el guapo de Razorlight, Johnny Borrell, cante que ya no necesite amor, que se sienta autosuficiente y no necesite ya del encuentro y la unión con otro ser humano. Me encantaría preguntarle ¿te apetece follar?

Os dejo con La Mala Rodríguez y su tema “Por la noche”.




Hasta la próxima semana.