lunes, febrero 19, 2007

Pregunta el porqué, gilipollas


Decía la pasada semana que una de las mejores cualidades del ser humano es la curiosidad que hace que intentemos conocer las causas que provocan cualquier hecho. Es decir, preguntarse el porqué. Planteamiento que, aparentemente, parece sencillo. Sin embargo, muchas personas ni se plantean el porqué de las cosas y otras tantas sí se lo plantean pero no se atreven a decirlo en voz alta. Por ejemplo, ¿por qué en España, que tiene un salario mínimo dos veces inferior al de Francia, los preservativos cuestan más caros que en ese país? Pregunta el porqué. Ésa fue el lema de la principal campaña de publicidad de la compañía norteamericana Enron.




El documental Enron: los tipos que estafaron América muestra la historia del mayor éxito – y del mayor fracaso – empresarial norteamericano. La compañía eléctrica Enron obtuvo miles de millones de dólares de beneficio en un muy corto espacio de tiempo. ¿El truco? Los beneficios aumentaban a partir de simples expectativas. No había ni compras ni ventas de bienes tangibles. Sólo buenas ideas, grandes expectativas. Es decir, aire. Como un castillo de naipes, Enron se desmoronó, llevándose por delante miles de trabajadores y miles de millones de dólares de los accionistas. El ex presidente de Enron Jefffrey Skilling, cuando ya era pública la estafa de la empresa que presidía, se puso muy nervioso en una reunión, añadiendo gilipollas al lema de la compañía.


“Pregunta el porqué, gilipollas.” Eso es lo que pensé el pasado 20 de octubre de 2006 durante la segunda edición del Telediario de TVE. En directo, desde Oviedo, Lorenzo Milá entrevistaba al Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica, Juan Ignacio Cirac. El catalán dirige el Instituto Max Planck de Óptica Cuántica en Garching – Alemania – desde hace dos años. Lorenzo Milá le pide que imagine que hay jóvenes interesados por la ciencia que le están viendo por televisión, para a continuación preguntarle “¿Qué les diría?” Cirac responde tajante: “Que se vayan de España. Si realmente les interesa la investigación en cualquier ámbito, que se marchen fuera.” Pregunta el porqué, gilipollas – pensé – mientras Lorenzo Milá acaba su entrevista preguntándole “¿Se va a quedar muchos días por aquí antes de regresar a Alemania?”

Ahora, sube el volumen, reclina tu silla y disfruta del directo de Phantom Planet y su tema California, incluida en la película Little Miss Sunshine.




Hasta la próxima semana.

4 comentarios:

Halo dijo...

Y qué esperabas??? joder que veías la primera...

marisabel dijo...

Todo el mundo sabe lo de la fuga de talentos: aquí se paga mu mal, si es que encuentras trabajo de científico (porque no hay ayudas para la investigación), o acabas siendo el eterno becario en una Universidad decimonónica, con cátedras vitalicias y explotadora de negreros! Tal vez Milà pensó que era obvio el por qué!

Anamanía de Grey dijo...

y yo que lo que últimamente siempre me pregunto es:
"¿porqué (eres tan) gilipollas?"
pero me pasa como a House, que hay mogollón de síntomas pero no encuentro la causa....
tendré que hacerme la coja? o hacerme adicta al barbitúrico? o ambas dos?

Tejano dijo...

Definitivamente... soy fan de tu blog, jejejeje ;) Me ha encantado... Ahora escucharé esa fabulosa cancioncilla que nos aconsejas, que como me recline ahora mismo me sobo y ya no hago nada de nada.

Saludos ;)